MIME-Version: 1.0 Content-Type: multipart/related; boundary="----=_NextPart_01C71235.247A9B10" This document is a Web archive file. If you are seeing this message, this means your browser or editor doesn't support Web archive files. For more information on the Web archive format, go to http://officeupdate.microsoft.com/office/webarchive.htm ------=_NextPart_01C71235.247A9B10 Content-Location: file:///C:/6A8E91E5/te_gutierrezale.htm Content-Transfer-Encoding: quoted-printable Content-Type: text/html; charset="us-ascii" Evaluacion expost de los resultados y efectos de la implementación de la tecnología del biogas en le ámbito rural, para el alivio de la pobreza

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 

 

 

[1= ]. El ente rector es el Ministerio de Industria, Energía y Minas. La Comisión llevó a cabo un “Inventario y evaluació= n de los biodigestores construidos en Costa Rica”, que data de 1986, y que= no ha sido actualizado.   Co= n el paso del tiempo, y al quedar atrás la crisis del petróleo, el trab= ajo de la comisión decae hasta que cesa por completo. =

Funcionarios de algunas instituciones, de la academia, y de organizaciones no gubernamentales, convencidos de la utilidad y beneficios del biogás, continúan involucrados en el tema y promueven de manera desarticulada la instalación de biodigestores en el territorio nacional.  Ninguna instancia centraliza el re= gistro de información y no se dispone de la cifra total de biodigestores instalados en el país.  En algunos casos, por falta de asistencia técnica y de seguimiento, los proyectos enfrentan problemas que no logran superar y se abandona el uso del biodigestor.

Como esta tecnologí= a ha sido aplicada en zonas rurales, en pequeña escala, su impacto, visto sólo desde el enfoque de la producción de energía a ni= vel nacional, no es significativo, y al no representar un rubro importante en el campo energético, su seguimiento no es prioritario, tampoco lo es ll= evar un inventario de los biodigestores instalados u operando, ni la evaluación de sus impactos.  De ahí el interés en investigar el tema concentrándose en sus efectos a nivel de las familias de zonas rural= es que utilizan la tecnología del biogás.

Ante la creciente toma de conciencia de la necesidad de preservar el ambiente, el biogás adqui= ere una dimensión especial, que el Instituto Costarricense de Electricid= ad ha valorado y que el Estado no debe subestimar.  Para diseñar una polí= ;tica que promueva y apoye este tipo de iniciativas es necesario evaluar el impacto de esta tecnología en los usuarios incluyendo beneficios, problemas encontrados, limitaciones y otros. 

Específicamente a nivel microeconómico dicha evaluación= se refiere a las acciones desarrolladas por el ICE en la cuenca del Río Sarapiquí y busca brindar un apoyo técnico a las autoridades de la Unidad de Manejo de Cuencas, para  la toma de decisiones.  A nivel más macroeconómico, la investigación formulará acciones de política energética y económica con el afán de promover un mayor desarrollo de esta tecnología en el país.      

1.2  Problema

No existe una evaluación actual en el paí= s de los resultados y efectos del uso de la tecnología del biogás = para el alivio de la pobreza en las zonas rurales, que sirva de fundamento para elaborar políticas y programas gubernamentales que promuevan el= uso del biogás en Costa Rica. Sin embargo, existen diferentes iniciativas que incentivan su uso.

Las siguientes limitaciones tienden a restringir la escogencia de metodolog&iac= ute;a para realizar esta investigación:&n= bsp; la extensión de la cuenca (2.019,5 km2 hasta el río San Juan), su uso principal (bosque primario[2]= ), la dispersión de los biodigestores instalados, el alto nivel de precipitación (entre 3.500 y 6.000 mm por año), y el estado de los caminos.  Consecuentemente= , la investigación se basa en una encuesta y no en un censo.  Por las mismas limitaciones, se es= coge una muestra no aleatoria que incluye el 25% de la totalidad de proyectos y = se define utilizando el criterio de experto


1.3   &= nbsp;         Objetivos = de la investigación

General

Específicos

 

 

 

Realizar una evaluación expost de la actividad de Biodigestores, del Área Agropecuaria de la Unidad de la Cuenca del Río Sarapiquí, del ICE, para medir resultados, efectos y posibles impactos.

1.1 Identificar la cobertura energética en el ámbito rural costarricense.

&nb= sp;

1.2 Real= izar un muestreo para determinar los resultados, efectos y posibles impactos del biogás.

&nb= sp;

1.3 Anal= izar los principales resultados, efectos y posibles impactos del biogás.

&nb= sp;

1.4 Pres= entar recomendaciones para el mejoramiento de la actividad de Biodigestores, del Área Agropecuaria de la Unidad de la Cuenca del Río Sarapiquí.

 

1.4 Variables

Las variab= les  a considerar están relacion= adas principalmente con:

  • la salud
  • la sanidad
  • factores económicos: costo de energía consumida proveniente de combustibles fósiles y = de origen renovable, costo de insumos agrícolas (fertilizantes)
  • asistencia técnica
  • asistencia financiera
  • tratamiento de excretas animales
  • generación de ingresos
  • sustitución de  fuentes de energía
  • ahorro en gasto de combustible

1.5 = Tipo de investigación

La investigación es básica porque valida hipótesis con la finalidad= de apoyar  la toma de decisiones = de política energética y económica.

El trabajo presenta un panorama general de la situación de la energía a nivel mundial, para luego referirse= a la situación en Centroamérica y situarse finalmente en Costa Rica. A partir de ahí se concentra en el análisis, interpretación y evaluación de resultados para <= /span>obtener conclusiones y formular recomendaciones de política energética y económica.  Las conclusiones del trabajo se obtuvieron por el método inductivo basadas en la evaluación de las experiencias locales (perspectiva microeconómica) y por el método deductivo en el ámbito centroamericano y mundial (perspectiva macroeconómica)[3].

La característica de interconexión entre las diferentes esferas = de actividad energética (mundial, regional, local) aludida anteriorment= e, permite darle al trabajo de investigación un sentido integral y una coherencia de conjunto. Esto contribuye a que las conclusiones y recomendaciones de política energética y económica sean interdependientes y al mismo tiempo encajen dentro de la madeja de relacion= es energéticas esbozadas de nivel micro y macroeconómico.  Para darle un mayor rigor de análisis al trabajo de investigación, las conclusiones obteni= das y las recomendaciones de política formuladas son corroboradas con base en los resultados obtenidos por medio de las visi= tas de campo, entrevistas a expertos y los cuestionarios  empleados.

1.6 =  Fu= entes de Información

Las fu= entes primarias de información están constituidas por expertos tanto del sector público como del privado, de organizaciones locales e internacionales y por los propios usuarios de la tecnología.

Se rea= lizaron entrevistas a funcionarios de diversas organizaciones:

<= ![if !supportLists]>Ø            = ;            &n= bsp;     Ministerio de Ambiente y Energía (MINAE)<= o:p>

<= ![if !supportLists]>Ø            = ;            &n= bsp;     Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)

<= ![if !supportLists]>Ø            = ;            &n= bsp;     Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL)

<= ![if !supportLists]>Ø            = ;            &n= bsp;     Ministerio de Agricultura y Ganadería (MA= G)

<= ![if !supportLists]>Ø            = ;            &n= bsp;     Universidad de Costa Rica (UCR)

<= ![if !supportLists]>Ø            = ;            &n= bsp;     Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR= )

<= ![if !supportLists]>Ø            = ;            &n= bsp;     Escuela de Agricultura de la Regional Tropical Húmeda (EARTH)

<= ![if !supportLists]>Ø            = ;            &n= bsp;     Instituto Nacional de Aprendizaje (INA)

<= ![if !supportLists]>Ø            = ;            &n= bsp;     Instituto de Desarrollo Agrario (IDA)=

<= ![if !supportLists]>Ø            = ;            &n= bsp;     otras

Estas entrevistas tienen el propósito de conocer los orígenes de la aplicación de la tecnología del biogás en Costa Rica, = la experiencia acumulada, políticas y programas de trabajo, referencias= de biodigestores instalados en diferentes partes del país, identificación de entidades que trabajan en comunidades específicas para implementar proyectos de biogás, y otros.

Se diseñó y aplicó una guía para entrevistas a expertos y una encuesta dirigida a los usuarios de la tecnología en zonas rurales = donde hay una concentración importante de biodigestores (Cuenca del R&iacu= te;o Sarapiquí). Ambos instrumentos de investigación tienen el objetivo de evaluar las experiencias en las siguientes actividades: gestión del proyecto, operació= n, mantenimiento, usos del biogás, resultados positivos y negativos, aspectos económicos y otros relacionados con la salud e higiene, dificultades, limitaciones y nivel de satisfacción de las familias c= on el uso del biogás.  Los= formatos aparecen como anexos No. 1 y No. 2.

El cuestionario incluye diferentes tipos de respuesta: abiertas, dicotómicas, y de selección múltiple, para evaluar distintos aspectos.<= /p>

Se participó en reuniones de la comisión sobre biogás que coordina el MAG, y en eventos (conferencias, talleres, presentaciones) de t= emas relacionados con energías de fuentes renovables.

Se rea= lizaron visitas para observar la instalación de un biodigestor de bolsa comp= leta en Pocora, Limón y el funcionamiento de biodigestores en Pocora;  el proceso de construcción = de un biodigestor de media bolsa en la lechería Finca Noble, en Vara Blanca,  y para realizar una encuesta en proyectos ubicados en la cuenca del Río Sarapiquí= .

Las fu= entes secundarias se relacionan con libros, investigaciones, estudios, informes, folletos, datos estadísticos, documentos en Internet, artícul= os de periódicos y revistas, etc., tanto a nivel nacional como internacional.  Estas se utili= zaron para la investigación de aspectos históricos, conocer modelos= de biodigestores, funcionamiento, marco legal, cobertura de electricidad en el país, estadísticas, tendencias mundiales, y otros.=

Para ampliar el conocimiento sobre biogás, otras referencias consultadas incluyeron literatura, documentos y comentarios de funcionarios de entidades involucradas con biogás en el Caribe, Centroamérica y otros países latinoamericanos.

El ámbito espacial se circunscribe a localidades rurales. Dado el alto grado de dispersión= , ya que hay biodigestores en muy diversas partes del país, y no se cuenta con un mapeo actualizado (el anterior data de 1986[4]), la evaluación se realizó en la cuenca del Río Sarapiquí, donde había 127 biodigestores instalados cuando se realizó la encuesta.  <= o:p>

El ámbito temporal del trabajo abarca de = la década de los 80 hasta octubre del año 2005.  De acuerdo con el Inventario y evaluación de los biodigestores construidos en Costa Rica (1986), an= tes de 1980 sólo se tiene conocimiento de dos experiencias, una de 1973 y otra de 1979.

El estudio= se concentra en experiencias con biodigestores de bolsa completa[5] alimentados con excretas animales, localizados en zonas rurales en la cuenca del Río Sarapiquí.

Las conclu= siones del trabajo se obtuvieron por el método de inferencia a nivel de la evaluación de las experiencias locales y por el método deduct= ivo en el ámbito centroamericano y mundial.

 

1.7 Justificación

El tema y = los objetivos de la investigación son importantes por dos razones: =

Primero, el costo de los hidrocarburos ha alcanzado niveles sustancialmente altos, y esto golpea con más fuerza a los segmentos rurales pobres, agudizando la polarización <= span style=3D'color:black'>social que ya se da en muchos de los paí= ;ses en vías de desarrollo, como es el caso de Costa Rica. Ante esta situación, la tecnología del biogás puede ser una herr= amienta útil para el alivio de la pobreza por su bajo costo y por la disponibilidad de la materia prima en las zonas rurales. Además, las poblaciones más afectadas, al utilizar la leña como combustib= le, contribuyen  a la deforestación, a aumentar los gases de efecto invernadero, y procuran daños a = su salud, con el consiguiente costo ambiental y el gasto del Estado para atend= er estas enfermedades en un apreciable número de habitantes. Se ha estimado que= atender a quienes padecen enfermedades relacionadas con= la contaminación ambiental, más aquellos que mueren por estos padecimientos, le cuesta al Seguro Social más de ¢92.000 millones.[6]

Segunda, el resultado de la evaluación realizada en este trabajo servirá de insumo estratégico al Instituto Costarricense de Electricidad para la toma de decisiones por part= e de la Unidad de Manejo de Cuenca del Río Sarapiquí, y a otras instancias gubernamentales relacionadas con el tema del biogás.=

1.8 Po= blación y muestra

La población está constituida por 127 proyectos y la muestra inc= luye 32 experiencias familiares con biodigestores, localizadas en la zona alta y= en la zona baja de la cuenca del Río Sarapiquí, en los distritos: Sarapiquí y Río Cuarto de Alajuela, y Horquetas de Heredia. 

 = ;


CAPÍTULO= II.  MARCO REFERENCIAL

2.1 Energía y Pobreza

2.1.1  Energía

La energía a la que se hace referencia en e= ste estudio proviene de una fuente primaria, que puede ser renovable o no renovable, según su origen, y requiere de un portador, llamado combu= stible o electricidad, encargado de hacerla llegar al usuario final: la industria,= el agro, el transporte, los servicios sociales y comerciales, y las viviendas.   <= /span>

Los diferentes tipos de energía de origen renovable incluyen: solar, hidráulica, eólica, biomási= ca (a partir de la que se obtiene el biogás), geotérmica y la qu= e se obtiene de las mareas y las olas.

Se conoce como energía no renovable la que proviene de combustibles fósiles como el petróleo, el carbón mineral y el gas natural, así como la nuclear.

2.1.2  Concepto de energía para el desarrollo

Los servicios de energía son un aporte determinante para el reto del desarrollo, por parte de los gobiernos, de proporcionar a los ciudadanos las oportunidades para su alimentación, abrigo, ropa, agua, sanidad, atención médica, educación, y acceso a informaci&oacut= e;n. Aunque la energía es sólo uno de los  determinantes de la pobreza y el desarrollo, su  acceso es vita= l.

La energ&i= acute;a tiene que ver con la sustentación de necesidades básicas como alimentos cocinados, temperatura confortable para vivir, iluminación, suministro de agua por tubería, alcantarillado, servicios de salud, apoyos a la educación, comunicación (radio, televisión, correo electrónico, Internet) y transporte. 

Tambi&eacu= te;n es vital para las actividades productivas: agricultura, comercio, industria y minería. La carencia de acceso a servicios de energía contribuye a perpetuar la pobreza, y también puede contribuir a una contracción de la economía creándose un círculo vicioso (ver cuadro de metas de desarrollo del milenio y enl= aces con la energía en las páginas 20 y 21). 

 

 

2.1.3 La expansión de los servicios modernos de energía en países pobres como factor vital para el desarrollo=

De acuerdo con el World Energy Outlook 2004[7]:

“La energía es necesaria para el desarrollo económico, pero a su vez, la prosperidad que el desarrollo económico genera, estimula la demanda de má= s y mejores servicios de energía.  Los servicios de energía contribuyen a satisfacer necesidades básicas como alimentación y abrigo.  También ayudan al desarrollo social al mejorar la educación y la salud pública.  La electricidad juega un papel importante en el desarrollo humano”.=  

“A pesar del aumento= en la electrificación a nivel mundial, el número total de personas = sin electricidad disminuirá apenas ligeramente, de 1.6 billones en el 20= 02 a 1.4 billones en el 2030… El número de habitantes que usan sólo biomasa tradicional para cocinar y calentar, en maneras insostenibles, continuará en aumento.  Se espera que pase de 2.4 billones= en el 2002 a más de 2.6 billones en el 2030”.

”Los países en vías de desarrollo pueden esperar avances en energía y desarr= ollo humano.  De acuerdo con el Índice de Desarrollo de Energía, que la International Energy Agency (IEA) presenta por primera vez en = el Outlook del 2004, las regiones en vías de desarrollo pueden experimentar aumentos en el uso de energía per cápita y acceso mejorado a servicios modernos de energía, incluyendo electricidad.&n= bsp; Aún así sólo unos pocos países de América Latina y el Oriente Medio habrán alcanzado en el 2030= la fase de desarrollo energético que los países de la Organización para la Cooperación Económica y el Desarr= ollo (OCED) lograron en 1971. África y el Sudeste Asiático todav&i= acute;a estarán muy atrás de eso”.

El análisis de la I= EA sugiere que para reducir en un 50% la proporción de personas que viven con m= enos de un dólar al día entre el 2000 y el 2015, se requerir&aacut= e; un desarrollo energético acelerado.=   La IEA estima que para alcanzar esta meta es necesario proporcionar acceso a electricidad a más de medio billón de seres humanos = que de acuerdo con su escenario de referencia todavía no tendrán acceso a ella en el 2015.  Esto requerirá billones de dólares en inversión.  Alcanzar la meta también im= plica facilitar a millones de personas el uso de combustibles modernos para cocin= ar y calentar.

“Los gobiernos deben actuar decididamente para acelerar la transición a combustibles mode= rnos y romper el círculo vicioso de la pobreza energética y el subdesarrollo humano en los países más pobres del mundo.  Esto requerirá aumentar la disponibilidad de energía comercial, particularmente en las zonas rurales.  Es necesario aumenta= r no sólo la cantidad sino también la calidad de los servicios de energía”.  <= /o:p>

En el cuadro que sigue se aprecia como un mayor acceso a energía incide favorablemente en las condiciones de vida de las personas. Existe una clara correlación en= tre el acceso al uso de servicios modernos de energía y los indicadores = de desarrollo humano.

Cuadro Nº 1

Uso de energía comercial e indicadores de desarrollo humano=

Año 2002

Indicador

Energía comercial

como % del consumo

total de energía

0 -20%

21-40%

41-100%

Expecta= tiva promedio de vida al nacer (años)

59.8

69.0

69.5

Probabi= lidad al nacer de no sobrevivir hasta los 40 (%)

21.7

9.4

9.1

Tasa br= uta de matrícula escolar

52.4

65.4

76.9

Ni&ntil= de;os con bajo peso (% de la población)

40.9

15.1

11.9

Poblaci= ón sin acceso mejorado a agua (%)

20.9

22.9

12.8

N&uacut= e;mero de países en la muestra

30

7

27

 

Fuente:  International Energy Agency. World Energy Outlook 2004.  Chapter 10:  Energy and Development, p= . 336

 

Notas:

1)       Los indicadores son promedios que ponen peso en la población, y están basados en 64 países en vías= de desarrollo, para los cuales hay datos disponibles.

2)       “Acceso mejorado a agua” es definido por Naciones Unidas como el porcentaje de población con acceso razonable= a ciertos tipos de suministro de agua (como por ejemplo cañería, pozo) en condiciones para ser consumida.  

 

2.1.4       La dimensión energética de la pobreza

La pobreza= es usualmente conceptualizada y medida en términos del número de personas que no tienen acceso a ciertos niveles de salud, educación,= peso corporal, y otros, pero se expresa, por lo general, en una sola dimensión, de carácter monetario, como la suma de dinero que = le permitiría a un individuo consumir una cantidad fija de ciertos bien= es y servicios básicos o una parte de los bienes y servicios básic= os que un grupo de referencia puede o de hecho consume.

El PNUD[8] define la dimensión energética de la pobreza como “la ausencia de suficientes opciones para acceder a servicios energéticos adecuados, al alcance económicamente, confiables, de alta calidad, seguros y compatibles con el ambiente, para apoyar el desarrollo económico y humano”.  En particular debe proveerse energía para cocinar alimentos, = iluminación, generación de ingresos y transporte. Un aumento en el acceso a servi= cios de energía no garantiza el desarrollo económico y social pero= la falta de un suministro adecuado de energía puede limitar severamente= el desarrollo pues da lugar a que se repita el círculo vicioso de la po= breza energética con su incidencia negativa en las condiciones de vida de = las personas.

<= span lang=3DES-CR style=3D'font-family:Arial;mso-ansi-language:ES-CR'>

 

Fuente: Energy, Poverty & G= ender. K.V. Ramani and Enno Heijndermans. The International  Bank for Reconstruction and Develo= pment. The World Bank, U.S.A., 2003, p. 28

 

El acceso = a la energía tiene una importancia indiscutible pues a pesar de ser una condición insuficiente para el desarrollo, es absolutamente necesaria.   <= /span>

2.1.5  El uso de la energía en el ámbito rural 

En general, los requerimientos de energía de las personas pobres en el ámbito rural incluyen la atención de necesidades básicas como: cocinar los alimentos, hervir el agua en l= os lugares donde no hay acceso a agua potable, iluminación, comunicación, otras relacionadas con sus actividades, como calor para animales, y las de uso comunitario: alumbrado público, funcionamient= o de centros de salud y escuelas. Las necesidades productivas están básicamente relacionadas con la agricultura, microempresas caseras y servicios.

Las fuentes de energía a las que la población pobre rural tiene  acceso son: 

üleña, residuos agrícolas= y excretas de animales, para cocinar y calentarse (según las condicion= es climáticas);

ükerosén (canfín), candel= as, baterías y otros sustitutos de la electricidad, para iluminaci&oacut= e;n;

üfuerza animal y humana para tareas agrícolas, rutinarias, y otras actividades productivas.

La salud d= e las mujeres y los niños pobres resulta particularmente afectada por la utilización de ciertas fuentes de energía, como la leña (empleada para cocinar) debido al humo que inhalan.  La cocción de los alimentos usualmente se hace en el interior de las viviendas, donde permanecen por períodos más prolongados que los hombres. Según datos = de Naciones Unidas una familia que usa leña para cocinar, consume al año dos toneladas de madera. La recolección de leña demanda mucho tiempo a las mujeres y las niñas, que son quienes real= izan esa tarea en muchos países. Si a esto se suma la responsabilidad de = las actividades de sobrevivencia a su cargo, el tiempo disponible para capacita= rse y emprender acciones económicamente productivas, en el caso de las mujeres, y para asistir a la escuela, en el caso de las niñas, es inexistente o muy reducido.  S= i las horas disponibles son nocturnas, la ausencia de iluminación es otro factor que limita sus posibilidades de formación. “La educación es un derecho restringido para muchas mujeres rurales e indígenas, quienes presentan las tasas más altas de analfabetismo”[9].

En una con= ferencia de la Organización Mundial de la Salud, sobre impactos en la salud ocasionados por la contaminación del aire dentro de las viviendas de= bido al uso de combustibles sólidos, que tuvo lugar en febrero del 2005 en New York, Eva Rehfuess[10] señaló que alrededor de 3.000 millones de personas dependen de combustibles sólidos, como las excretas de animales, leña, residuos agrícolas y carbón para sus necesidades básic= as de energía.  Cocinar y calentar con este tipo de combustibles produce altos niveles de humo que ocasionan serios daños a la salud (emisiones de carbono y de partículas contaminantes llamadas PM10[11]).   Entre las consecuencias en la salud citadas por Rehfuess se encuentran: infecciones respiratorias agudas = en niños menores de 5 años, cáncer pulmonar, tuberculosis, catarata, cáncer de las vías aéreas, asma, bajo peso al nacer, mortalidad neonatal, otitis media y enfermedades cardiovasculares. I= ndica también que a nivel mundial la mayor carga de enfermedades originada= s en el uso de combustibles sólidos recae sobre las mujeres y que cada año cerca de un millón de muertes infantiles por esta causa podrían ser prevenidas.

El promedio de unidades de= PM10 por m3 de aire, según datos recolectados en 19 cantones d= el Gran Área Metropolitana en Costa Rica, fue 59[12], mientras que el estándar nacional es 50 unidades, según la Dr= a. Patricia Allen, coordinadora del estudio sobre el tema.[13]

En los países en vías de desarrollo el acceso a energía, no necesariamente eléctrica, es un factor determinan= te en los esfuerzos orientados a disminuir la pobreza de las poblaciones rural= es de escasos recursos que no tienen acceso a electricidad.  Estas poblaciones usualmente tienen mucha dificultad para afrontar el costo del servicio eléctrico o del= gas licuado, aunque no haya otros impedimentos para acceder a ellos. 

El acceso a la energía puede darse de manera sostenida median= te el uso planeado de los recursos naturales, lo que resulta en mejor calidad = de vida para los usuarios, generando al mismo tiempo beneficios ambientales globales ya que se evita la contaminación y se conserva el ambiente = por medio de acciones locales.

En Costa Rica, donde según declaró el Presidente Ejecu= tivo del ICE, Pablo Cob, la cobertura de electricidad es del 98%[14], el acceso a energía limpia por parte de los grupos de menos recursos= y por iniciativas empresariales de carácter agropecuario de diferente magnitud, utilizando la tecnología para producir biogás, puede aportar beneficios importantes, sociales y económicos, para el desarrollo del país.

Existen  numerosas experiencias sobre la generación de biogás, utilizado por ciudadanos de diferentes niveles de ingresos y por empresas agropecuarias, en diversas zonas, como combustible para la generación de energía calórica y eléctrica, principalmente. 

Las aplica= ciones de biogás son impulsadas por diversas organizaciones públicas= y privadas, como: Ministerio de Agricultura y Ganadería, Instituto Costarricense de Electricidad, Compañía Nacional de Fuerza y = Luz, Escuela de Agricultura de la Región Tropical Húmeda, Instituto Tecnológico de Costa Rica, Organizaciones No Gubernamentales (ONGs),=   y otras.

La tecnología para producir biogás tiene importantes caracter&ia= cute;sticas: es sencilla, la instalación del sistema se realiza en poco tiempo -comparado con otras fuentes renovables de energía-, y la materia pr= ima la constituyen desechos orgánicos. La producción es de bajo costo, no genera un impacto negativo sobre el ambiente, y como subproducto = se obtiene un fertilizante de extraordinaria calidad.  Por las características cit= adas esta tecnología es una excelente alternativa para la producció= ;n de energía limpia, que permite lograr mejoras en la calidad de vida = y en la situación económica de las personas y comunidades de escas= os recursos en áreas rurales.

El acceso a energía limpia tiene un considerable impacto sobre la salud, la sani= dad, la educación, a la vez que propicia el desarrollo comunitario, mediante  la generación= de empleo y de ingresos. Contempla 2 aspectos importantes en cuanto a la pobre= za: alivio y reducción.  El alivio comprende mejoras en los estilos y condiciones de vida. Se reduce la pobreza si se logra aumentar las oportunidades de generar medios de vida e incrementar el ingreso.

2.1.6  Actores en la toma de decisiones para el desarrollo de la energía en las zonas rurales

El planeamiento para el desarrollo de la energí= ;a en zonas rurales debe considerar la descentralización de las instituciones y la sociedad civil, involucrando a las comunidades de esas áreas rurales en el proceso y en la toma de decisiones, especialment= e a la mujer  por ser quien lleva = la carga de los métodos tradicionales de energía y será la mayormente beneficiada de los sistemas mejorados. 

Las comunidades rurales (hombres y mujeres) y sus instituciones deben involucrarse de manera más activa para identific= ar problemas relacionados con energía en el ámbito rural y para formular e implementar planes para superarlos, lo que permitiría un = uso racional de recursos y compartir de manera más equitativa los benefi= cios del desarrollo.  Los sistemas = de energía rural están basados primordialmente en biomasa, un recurso energético local. A pesar de que históricamente esto = ha involucrado la combustión de biomasa para cocinar y calentar, de ell= a se pueden obtener fuentes modernas, convenientes y limpias  de energía. Por lo tanto, es necesario evaluar los flujos de demanda y suministro, y de intervenciones deseables, en la misma área geográfica.  A través de un mejor conoci= miento de la situación local, la gente de la zona puede ser parte integral = de la solución.

 

2.1.7  Mujer y pobreza energética<= o:p>

K.V. Raman= i y Enno Heijndermans, del Banco Mundial[15] afirman que los estudios sobre pobreza ponen de manifiesto cada vez con may= or intensidad, que los procesos sociales por los cuales las personas se convie= rten en pobres se diferencian según el género. Los hombres y las mujeres siguen distintas trayectorias en su camino por la pobreza.  China ofrece un claro ejemplo de esto.  Los hombres de las áreas rurales pobres se trasladan a trabajar en otras zonas rurales o urbanas, mientras que las mujeres en su mayoría quedan a cargo de la producción de alimentos y de la atención de la familia, sin la seguridad de contar con el envío de remesas de dinero para atender l= os gastos. 

En muchas áreas rurales el número de hogares jefeados por mujeres, que = no tienen trabajo ni recursos y están expuestas a mayor  vulnerabilidad en relación = con las fluctuaciones del ingreso y las preocupaciones por las carencias, va en aumento.  Ellas emplean una gr= an cantidad de su tiempo en tareas hogareñas sin retribución económica y en faenas de campo.&nbs= p;

Ante la au= sencia de servicios modernos de electricidad en países subdesarrollados, las mujeres dedican horas a recoger leña y residuos de cosechas para producir energía. A menudo caminan considerables distancias en zonas donde los recursos son escasos, por las características geográ= ;ficas o por la deforestación.  Como los combustibles tradicionales son de baja eficiencia, las mujeres tienen q= ue pasar muchas horas cocinando, exponiéndose en el proceso a severas amenazas contra su salud por el humo y las emisiones de partículas contaminantes que emanan de cocinas o fogones tradicionales e ineficientes.  Este patr&oacut= e;n de uso del tiempo limita la capacidad de las mujeres para acumular recursos por medio de actividades económicas de valor agregado.  Hay por eso una tendencia a relaci= onar a los hombres con las necesidades basadas en la producción y a las muj= eres con el bienestar de la familia: crianza de los niños, procesamiento y cocinado de alimentos, atención de los enfermos y administraci&oacut= e;n del ambiente físico del hogar, y a veces a esto se suman actividades productivas. Esta práctica se reproduce en las niñas que dan más apoyo que los varones en estas tareas. Mientras más pobre= el hogar, mayor el tiempo y las cargas físicas y de salud asociadas con estas faenas, lo que disminuye la capacidad de la mujer para desarrollar ot= ras actividades, de carácter productivo.

Las comuni= dades se diferencian de muchas maneras, incluyendo el género. Los impactos en= la salud de las mujeres, niñas y niños, por el uso de energ&iacu= te;a tradicional, es una consecuencia de la división del trabajo en la comunidad.  Mientras mayor sea= el grado de segregación debido al género, en el área rura= l, mayor la asociación de las mujeres y niñas con poca tecnología y de tipo tradicional, tareas de bajo valor agregado y us= ando principalmente energía humana.  Las inequidades de género significan también que las mujeres generalmente tienen menos acceso a recursos para aumentar productividad, como trabajo, facilidades de crédito, informaci&oacut= e;n y capacitación.  Estas inequidades están relacionadas con discriminación basada en el hogar y con limitaciones de orden cultural.  Por ejemplo, las mujeres pueden necesitar permiso de los hombres, pueden haber ideologías sobre roles apropiados e inapropiados para las mujeres, y las tasas de alfabetización femenina son usualmente más bajas.  Por lo tanto, su capacidad para au= mentar la productividad laboral y mejorar sus ingresos es limitada.

La presenc= ia de un gran número de hogares jefeados por mujeres en muchos países = en vías de desarrollo, así como la responsabilidad primaria de l= as mujeres en  procura y manejo d= e la energía (y la invisibilidad de estas tareas en las cuentas nacionale= s de energía) da a la pobreza energética un enfoque particular de género. El riesgo de la pobreza es mayor para el sexo femenino. En l= os países en vías de desarrollo alrededor de un tercio de hogares rurales están en manos de mujeres.

<= ![if !supportLists]>2.1.8   = ;    Las metas = del milenio y su enlace con los servicios de energía

La falta de acceso a los servicios de energía está altamente lig= ada a una variedad de preocupaciones de orden social: pobreza, falta de oportunidades, urbanismo, salud deficiente y falta de educación, en particular para las mujeres.<= /o:p>

Las metas = del milenio tienen un claro enlace con los servicios de energía, lo que = se destaca en el siguiente cuadro:

Cuadro Nº 2

Nexos de la energía con las metas del milenio

 

Metas de desarrollo del milen= io

 <= /p>

Enlaces con la energía=

 

Erradicar la pobreza extrema <= /p>

y el hambre

Se requiere de suministro energético, por medio de electricidad y combustibles para actividades agrícolas, industriales, transporte, comercio y microempresas.

La mayoría de los alimentos deben ser cocinados usando algún combustible para llenar las necesidades nutricionales de los seres humanos.

 

 

Lograr la educación primaria universal

Los maestros son reticentes a trasladarse a áreas rurales que no cuentan con electricidad.

Una vez que oscurece, se requiere iluminaci&oacu= te;n para estudiar.

Muchos menores, especialmente niñas, no asisten a la escuela primaria porque deben recolectar leña y agua para  necesidades familiares= de subsistencia.

Dos terceras partes de las personas analfabetas = en el mundo son mujeres.

 

 

Promover la igualdad de género y la autonomía de la mujer

Las mujeres adultas son responsables de la mayoría de las actividades de preparación de los alimentos = en la casa y de hervir el agua. Esto le resta tiempo a otras actividades productivas, educación y participación social. Sin  combustibles modernos,  cocinas y fuerza mecánica= para procesar alimentos, y  trans= porte, las mujeres a menudo permanecen en tareas simples de sobrevivencia. (El 9= 5% de los alimentos  principales requieren cocción).

 

Reducir la mortalidad infantil=

Enfermedades causadas por la falta de agua potab= le y enfermedades de las vías respiratorias debidas a la contaminación del aire en el interior de las viviendas, por el uso= de leña/desechos como combustible en cocinas rudimentarias contribuyen directamente a la mortalidad infantil.

 

 

 

Mejorar la salud materna

La f= alta de electricidad en clínicas de salud y la falta de iluminaci&oacut= e;n para partos nocturnos, afectan negativamente

la atención de la salud de las mujeres.  El riesgo de mortalidad materna = en el mundo en vías de desarrollo es de 1:48.

Las tareas cotidianas y las cargas física= s de recolectar leña y acarrearla también contribuyen al deterio= ro de la salud materna, especialmente en áreas rurales.

 

Combatir el VHI/SIDA, la malaria y otras enfermedades

Electricidad requerida para que el radio y la televisión puedan diseminar información de salud púb= lica importante para combatir enfermedades mortales.

Los centros de salud, los médicos y las enfermeras necesitan electricidad para iluminación, refrigeración y esterilización para brindar servicios de sa= lud efectivos.

 

 

Garantizar la sostenibilidad del Ambiente

La producción, distribución y cons= umo de energía tienen muchos efectos adversos en el ambiente local, regional y global, incluyendo aire contaminado en el interior de las viviendas, partículas tóxicas, degradación de las tierras,  lluvia ácid= a y calentamiento global.  Se requieren sistemas de energía más limpios para hacerle fren= te a todo lo  anterior y contribu= ir a la sostenibilidad ambiental.

 

Desarrollar alianzas mundiales para el desarroll= o

La Cumbre Mundial para el Desarrollo Sostenible clamó por alianzas entre entidades públicas, agencias de desarrollo, sociedad civil y  sector privado, para apoyar el desarrollo sostenible, incluyendo el suministro de servicios de energía confiables, al alcance de la población  y ambienta= lmente sostenibles.

&nbs= p;

Fuente:  The Energy Challenge for Achieving= the Millenium Development Goals.  = www.undp.org/energy/docs2, accesado el 28 de setiembr= e, 2005

 

2.1.9  Efectos en la salud

Eva Rehfuess[16], del Programa Contaminación del Aire en el Interior de las Viviendas, de = la Organización Mundial de la Salud, afirma que el tipo de energí= ;a usado en los hogares pobres tiene consecuencias en la salud, la mujer, el ingreso y el ambiente.<= /b>

Señala que en muchos países se emplean tipos de energía (leña, carbón, excretas de animales) que causan serios impactos negativos e= n la salud, como cáncer pulmonar y enfermedades crónicas relaciona= das con obstrucción de los pulmones en adultos, asma, tuberculosis, catarata, otitis media, cáncer de las vías superiores, quemaduras, envenenamiento –cuando se utiliza kerosén–, infecciones respiratorias agudas en niños menores de 5 años, y bajo peso al nacer.

Puntualiza que las mujeres enfrentan un alto costo de oportunidad por el  tiempo perdido en tareas simples y enfrentan el riesgo de heridas, caídas, cortes y de sufrir asaltos durante la recolección del combustible (leña).

Destaca que con el uso de combustibles simples se restringen las oportunidades de ingreso, disminuye el tiempo disponible para generar ingresos y se obtiene = una pobre iluminación; a nivel local se da deforestación, erosión y desertificación; a nivel global hay emisiones de me= tano y de otros gases que producen efecto invernadero y que afectan la capa de ozono.

También indica que la pobreza reduce la habilidad para cambiar a combustibles más limpios y modernos, restringiendo el desarrollo económico= y contribuyendo a la polución ambiental (con el uso de combustibles sólidos contaminantes).

De acuerdo con The World Health Report 2002, de la Organización Mundial= de la Salud, el 2.7% de las muertes en el mundo son atribuibles a la contaminación del aire en el interior de las viviendas.

Gráfico Nº 1

Muertes atribuibles al uso de combustibles sólidos

 

        &= nbsp;       3D"deaths

 

Fuente: World Health Organization. Regional burden of diseases due to indoor air pollution[17]

 

El= mismo informe señala que más del 75% de la población de la India, China y países cercanos, y el 50-75% de personas en lugares de Sur América y África continúan cocinando con combustib= les sólidos.  Esto se refle= ja en la desigual carga de enfermedades y muertes, debidas a la contaminación del aire dentr= o de las viviendas.  Como se apreci= a en el gráfico Nº 1, África, el Sudeste Asiático y la región occidental del Pacífico, son los más afectados = por las muertes originadas por la contaminación del aire en el interior = de las viviendas.

2.1.10  El concepto de cal= idad de vida

Al hablar de la aplicación de la tecnología del biogás reiteradamente = se menciona en este trabajo que su utilización contribuye a mejorar la calidad de vida de las personas y es necesario aclarar que en el marco contextual de esta investigación, el concepto calidad de vida que mejor se ajusta trasciende lo monetario, au= nque en otros ámbitos su significado se restrinja a esa connotació= n.

La calidad de vida como se concibe aquí, está altamente ligada a lo que cada ser humano considera necesario para ser feliz, o a un cierto grado de satisfacci&oacut= e;n personal con las condiciones en que vive y sus oportunidades, y esta apreciación presenta variaciones de una persona a otra.  Medir la felicidad o satisfacci&oa= cute;n de los individuos no es sencillo y tiene un fuerte componente subjetivo, por eso los estudios que se realizan sobre la satisfacción generan un interés creciente.

Desde hace mucho tiempo se acepta que el disponer de dinero no mide adecuadamente la calidad de vida.<= span style=3D'mso-spacerun:yes'>  Hay otros factores además d= el bienestar material a los que las personas de distintas latitudes les dan mu= cha importancia. 

Se han hecho diferentes in= tentos de combinar en un solo indicador los aspectos que supuestamente influyen en= la felicidad de las personas, pero los factores seleccionados y los valores asignados tienden a ser arbitrarios; sin embargo en las encuestas se ha pue= sto en evidencia que habitantes de diferentes países y culturas indican criterios similares sobre los aspectos que contribuyen a su felicidad. 

Si bien es bastante difícil obtener un índice que sea totalmente objetivo, la Economist Intelligence Unit ha desarrollado un índice de calidad de vida para 111 países, a partir de un enfoque en el que se utilizaron encuestas sobre la satisfacci&= oacute;n con la vida, para ponderar los factores que determinan la calidad, y se sac= aron puntajes promedio de 74 países.&nbs= p; El análisis mostró la existencia de nueve factores que pueden tener una influencia primordial en la calificación de la satisfacción.  El factor ingreso se destacó como el más importante, pero otros element= os también fueron considerados importantes, como la salud, la libertad,= el empleo, la familia, la vida, el clima, la estabilidad política, la seguridad, la igualdad de género y la vida en comunidad[18].  Los que están sujetos a medición, como el ingreso, el empleo y la salud, fueron integrados  mediante pronósticos para e= l 2005 y también se consideraron los datos más recientes para aquell= os indicadores menos susceptibles al cambio, como la vida familiar y la libert= ad política.  La calificación obtenida constituye el índice de la calidad de v= ida, en una escala de 1 a 10 (el valor 10 indica la mejor calidad de vida).  

En el siguiente cuadro se incluyen algunos índices, a manera de ilustración:=

 <= /o:p>

Cuadro N&ord= m; 3

 Índice mundial de calidad de= vida

Año 2= 005

Escala de 1 = a 10

 <= /o:p>

Posici&oac= ute;n

Paí= s

Puntaje

1

Irlanda

8,33

2

Suiza

8,07

3

Noruega

8,05

4

Luxemburgo

8,02

5

Suecia

7,94

31

Chile

6,79

32

México

6,77

33

Barbados

6,70

35=

Costa Rica

6,62

39

Brasil

6,47

60

China

6,08

105

Rusia

4,80

108

Nigeria

4,51

110

Haití

4,09

111

Zimbabwe

3,89

&nbs= p;

Fuente: “Irlanda, el mejor país del mundo. Por qué sonrí= en los ojos irlandeses”.

El mundo = en cifras 2005. Revista Summa, edición 128, enero 2005

 

2.2 Panorama Mundial de la Energía<= span style=3D'font-family:Arial;mso-ansi-language:ES'>

2.2.1      =  Enfoque global=

La International Energy Agency (IEA)[19] presenta en el World Energy Outlook= 2004[2= 0] el panorama de la situación energética a nivel mundial y su pronóstico en el campo de la energía para las primeras tres décadas del siglo XXI[21]. 

Destaca que de= no haber cambios en las políticas actuales de los gobiernos, la demanda mundial de energía primaria experimentará un aumento de casi = 60% entre el 2002 y el 2030 (de 10.3 a 16.5 toneladas equivalentes de petróleo[2= 2], o sea un crecimiento anual proyectado de 1,7%. Dos terceras partes del aume= nto se espera que provenga de los países en vías de desarrollo.  En las tres décadas anterio= res al 2000, la demanda creció más rápidamente (2% por año).

En el siguiente cuadro se presentan  las canti= dades demandadas de energía en su forma inicial (después de la producción o importación), lo que se conoce como energí= ;a primaria, desde el 2002 hasta el 2030.

Cuadro Nº 4

Demanda mund= ial de energía primaria1

en millones de toneladas equivalentes de petróleo

 

Tipo de energía

2002

2010

2020

2030

Tasa promedio de crecimiento anual=

Petróleo

3,676<= /p>

4,308<= /p>

5,074<= /p>

5,766<= /p>

1.6%

Gas

2,190<= /p>

2,703<= /p>

3,451<= /p>

4,130<= /p>

2,.3%<= /p>

Carbón

2,389<= /p>

2,763<= /p>

3,193<= /p>

3,601<= /p>

1.5%

Biomasa y desechos3

1,119<= /p>

1,264<= /p>

1,428<= /p>

1,605<= /p>

1.3%

Nuclear

692

778

776

764

0.4%

Hidroeléctrica

224

276

321

365

1.8%

Otras renovables4

55

101

162

256

5.7%

Total

10,345

12,194

14,404

16,487

1.7%

 

Fuente:  International Energy Agency. World Energy Outlook 2004. Chapter 2 – Global Energy Trends, p. 59

Notas:

1)&n= bsp;      La demanda de energía primaria  equivale al suministro de energ&ia= cute;a primaria

2)&n= bsp;      Tonelada  equivalente de petróleo es una medida utilizada para fines comparativos.

3)&n= bsp;      Biomasa y desechos incluye biomasa sólida y de origen animal, gas y líquidos derivados de la biomasa, desechos industriales y municipales.

4)&n= bsp;      Otros renovables incluye:  geotérmica, solar, eó= ;lica, energía a partir del movimiento de las olas y las mareas, para generación de electricidad.  El uso directo de calor geotérmico y solar  también está incluido.  <= /p>

 

Los combustibles fó= siles continuarán dominando el uso de energía en el mundo y constituirán el 85%= del incremento en la demanda mundial. 

Según la IEA el pla= neta cuenta con recursos energéticos adecuados para cubrir el aumento proyectado en la demanda de energía al 2030 y más allá= de ese año, pues aunque los combustibles fósiles son finitos se está lejos de agotarlos.  Por otra parte la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE) informa que las reservas mundiales de petróleo son suficientes para cubrir la demanda actual de energía durante los próximos 40 años y que las de gas natural alcanzan para 60 años má= s[23].

Señala la IEA que l= as reservas de gas y carbón mineral son más abundantes que las d= el petróleo y hay expectativas de encontrar más de estos combustibles en el futuro.  La demanda de gas natural crecerá con mayor rapidez que la del petróleo y del carbón debido en gran medida a la fuerte demanda de los generadores de electricidad, mientras que= la proporción de carbón mineral en la demanda disminuirá ligeramente, pero éste continuará siendo el principal combust= ible para la generación de electricidad y se espera que la proporci&oacut= e;n de energía nuclear decline durante el período proyectado. 

Según expresa la IE= A en su informe, grandes cantidades de infraestructura para generación de energía requerirán ser financiadas y muchos de los más pobres del mundo continuarán privados de servicios modernos de energía. Sin duda, los gobiernos desempeñarán un papel decisivo para afrontar estos retos.

El aumento proyectado en el suministro mundial de energía, que se anuncia en el World Energy Outlook 2004, requiere de inversiones en infraestructura calculadas en $568 billones por año entre el 2003 y = el 2030, para un total de $16 trillones.  El sector de electricidad absorberá la mayor parte de esta inversión. Financiar las inversiones requeridas en los países= que no pertenecen a la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo (OCED)[24] es una de las mayores fuentes de incertidumbre que rodea las proyecciones.<= span style=3D'mso-spacerun:yes'>  Las naciones en vías de desarrollo requerirán alrededor de la mitad de la inversión global en energía. Estos países enfrentarán el mayor de los retos en lograr financiamiento porque sus necesidades son mayores en relación con el tamaño de sus economías y porque los riesgos de inversión son más altos. 

El mismo informe indica qu= e la proporción de fuentes renovables de energía permanecerá sin variación, en alrededor del 14% mientras que la participaci&oacu= te;n de la energía nuclear bajará de 7% a 5%.        =             &nb= sp;            =              =             &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;        

El panorama mundial por fu= ente energética se analiza a continuación, de acuerdo con los datos del World Energy Outlook 2004.<= o:p>

2.2.1.1  Petróleo

El petróleo continuará siendo el combustible más fuertemente comercializado.  La demanda pasará de 77 millones de barriles por día, según datos= del 2002 a 121 millones de barriles por día en el 2030.

La mayor parte del aumento= en la demanda mundial de petróleo provendrá del sector transporte. = El uso del petróleo se concentrará en este sector, que consumirá el 54% del petróleo mundial en el 2030, comparado c= on el 47% utilizado actualmente.  Los países de la OPEP[25], principalmente del Oriente Medio, abastecerán la mayor parte del aum= ento en la demanda global.  Hacia e= l 2030 la OPEP satisfará más de la mitad de las necesidades de petróleo mundial, una proporción mayor que la de los  años 70. =

Conforme se ex= panda el intercambio comercial internacional crecerán los riesgos de una interrupción del suministro de petróleo en los puntos críticos a través de los cuales el crudo debe fluir.  Veintiséis millones de barr= iles pasan diariamente por los Estrechos de Ormuz en el Golfo Pérsico y de Malaca en Asia.  El trá= fico a través de éstos y otros canales vitales crecerá a más del doble durante el período proyectado por lo que una interrupción en el suministro en cualquiera de estos puntos podría tener un severo impacto en los mercados petroleros.  Desde= el punto de vista geopolítico, será cada vez más urgente mantener la seguridad de las líneas marítimas internacionales= y de los oleoductos. 

Los aspectos geopolíticos introducen incertidumbres importantes en las tendencias futuras de los precios del petróleo.   &= nbsp;

En muchos países en vías de desarrollo los derivados del petróleo continuar&aacut= e;n siendo la fuente primordial de energía comercial moderna para cocina= r y para calentar, especialmente en áreas rurales.

Diseños avanzados de reactores nucleares o avances importantes en el conocimiento de tecnologías renovables podrían ayudar a evitar la dependencia= de combustibles fósiles, pero esto es improbable que ocurra de aqu&iacu= te; al 2030.

2.2.1.2  Gas

La demanda de gas natural crecerá a una tasa del 2,3% anual durante el período proyectado.  Al 2030 el consum= o de gas habrá superado al carbón mineral convirtiéndose en= la segunda fuente de energía más grande del mundo. La producción de gas crecerá más en Rusia y en el Oriente Medio, que son los que poseen la mayoría de las reservas mundiales de gas. Rusia continuará siendo el mayor exportador a nivel global. El = gas natural licuado, que se utilizará principalmente en la generaci&oacu= te;n de electricidad, será responsable de la mayor parte del aumento en el gas comercializado.  Los países de la OPEP continuarán dominando el suministro de gas natural licuado. Las necesidades acumuladas de inversión en infraestructura hasta el 2030 alcanzarán US$2.7 trillones o cerca de US$100 billones por año a partir del 2004.  Más de la mitad será= para exploración y desarrollo de campos de gas.

2.2.1.3  Carbón

A pesar de que el carb&oac= ute;n mineral caerá ligeramente en el período proyectado, continuará jugando un papel clave en la mezcla energética mundial.  En el 2030 el carbón mineral satisfará el 22% de todas las necesidades de energía, esencialmente la misma proporción que hoy en día.  Todo el aumento e= n el consumo será para generación de electricidad y el carbó= ;n permanecerá  como el principal combustible de ese sector, a pesar de la pérdida de mercad= o en favor del gas natural. La demanda de carbón aumentará mayorme= nte en los países asiáticos en vías de desarrollo.  China y la India en conjunto serán responsables del 68% del incremento en la demanda durante el período 2002 a 2030. El crecimiento de la demanda en los país= es de la OCED será mínimo.

2.2.1.4  Electricidad=

La demanda mundial de electricidad se espera que se duplique de aquí al 2030, y el mayor crecimiento se dará en los países en vías de desarroll= o. 

El sector de electricidad necesitará cerca de 4.800 Gigawatts[26] de nueva capacidad instalada para satisfacer el aumento proyectado en la demanda de electricidad y para reemplazar la infraestructura vieja.  En total la inversión en electricidad requerirá cerca de US$10 trillones, más de la mi= tad de esa cantidad sólo para países en vías de desarrollo. Para muchos de ellos la inversión necesitará aumentar sustancialmente.  Los apagones= en el 2003 y el 2004 han puesto de manifiesto la importancia de márgenes de reserva adecuados, la necesidad de mejorar la resistencia de las redes y la importancia de proporcionar incentivos adecuados y regulados para la inversión.

2.2.1.5  Energía nu= clear

A nivel mundial se proyect= a que la capacidad nuclear aumente ligeramente, pero la participación de la fuerza nuclear en la generación total de electricidad declinará.  A pesar de = que se espera una cantidad sustancial de capacidad agregada, esto será neut= ralizado por el retiro de reactores.  Se proyecta que tres cuartas partes de la capacidad nuclear existente en los países de la OCED hayan sido retiradas para el 2030 porque los react= ores habrán alcanzado el final de su vida útil o por el retiro de = la fuerza nuclear por parte de los gobiernos.=   La generación de fuerza nuclear aumentará en ciertos países asiáticos, notablemente en China, Corea del Sur, Japón y la India.

2.2.1.6  Energía hidroeléctrica

La participación de la hidroenergía como medio de generación de electricidad descenderá, pero se triplicar&aacu= te; la participación de otras fuentes renovables en la generación eléctrica.

Con una capacidad total de alrededor de 640.000 megawatts[27], una quinta parte de la electricidad del mundo se produce con hidroenergía.  En América Central y Sur América la energía hidroeléctrica proporciona alrededor del 60% de la electricidad, en = Asia esta cifra es alrededor del 15%.  La central hidroeléctrica  más grande del mundo, se encuentra en Brasil.

2.2.1.7  Fuentes renovable= s

La energía renovable representó el 14% de la demanda mundial de energía primaria (energía en su forma inicial, después de la producción o  importación) en el 2= 002[28] y mantendrá esa proporción hasta el 2030.

Dentro de las fuentes reno= vables de energía la biomasa ocupa el primer lugar.  Más de dos terceras partes = de la biomasa se usan para cocinar y calentar en los países en desarrollo.= Si bien la participación de la biomasa tradicional decrecerá, es= ta disminución será neutralizada por un aumento en el consumo de Otros Renovables, como puede apreciarse en el siguiente cuadro. En segundo lugar está la energía a partir de recursos hídricos y = por último la solar, geotérmica, eólica y del mar, que representan una pequeña parte de la demanda mundial de energí= a.

Cuadro N&ord= m; 5

Consumo mund= ial de energía renovable

 

 =

2002<= /o:p>

2030<= /o:p>

Uso de renovables

en mill= ones de toneladas equivalentesde petróleo

Participación porcentual en demanda to= tal

Uso de renovables

en mill= ones de toneladas equivalentes de petróleo

Participación porcentual en demanda to= tal

Biomasa

        Biomasa tradicional1

      =   Biomasa comercial2

1.119<= /p>

765

354

11%

7%

4%

1.605<= /p>

907

698

10%

6%

4%

Hidro

224

2%

365

2%

Otros renovables

55

1%

256

2%

Total

1.398

14%

2.226

14%

 

Fuente:  International Energy Agency. World Energy Outlook 2004. Chapter 7  – Renewable   =   Energy Outlook,  p. 226=

Notas:

1)       Se entiende por biomasa tradicional  la usada para cocinar y calentar e= n los países en vías de desarrollo.

2)       Se denomina biomasa comercial a la usada en la indust= ria, el transporte y la generación de electricidad en los países d= e la Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, en las economías en transición[29], así como en los países en vías de desarrollo.

 

Tres cuartas partes de la = energía renovable se consumen en los países en vías de desarrollo, principalmente en la forma de biomasa tradicional y fuerza originada en el = uso del agua y éstos seguirán siendo los mayores consumidores de renovables en el futuro. 

El uso de biomasa en el co= nsumo total de energía renovable se espera que aumente en términos absolutos en los países en vías de desarrollo durante el período proyectado (hasta el 2030), pero a una tasa modesta, de ahí que su participación porcentual disminuirá de 11% a 10%.  Ingresos per cápi= ta más altos y la mayor urbanización promoverán su reempl= azo por combustibles fósiles.  La biomasa que se utilice será consumida en una forma más eficie= nte y sostenible.  La principal fo= rma de biomasa en muchos países en vías de desarrollo es la le&ntild= e;a, y ésta se está volviendo escasa. 

Si bien los principales us= os de las fuentes renovables se concentran en cocinar y calentar, el sector de generación liderará el aumento en el consumo de energía renovable entre el 2002 y el 2030.  Éste sector contabilizó una cuarta parte del consumo global de energía renovable en el 2002, pero conforme se avanza haci= a el 2030 se espera que su participación aumente a 38%. Los biocombustibl= es utilizados en transporte representan menos del 1% del consumo de renovables, pero se espera que hayan aumentado más de 4 veces al  llegar el 2030.<= /p>

Las fuentes de energ&iacut= e;a renovables como un todo aumentarán su participación en la generación de electricidad. La porción hidroeléctrica disminuirá pero la participación de otros renovables en la generación eléctrica se triplicará, pasando del 2% en = el 2002 al 6% en el 2030.  La may= or parte del incremento se dará en energía eólica y a par= tir de biomasa.  La fuerza del vie= nto será la segunda fuente de energía renovable más grande= en la generación de electricidad en el 2030, después de la hidroelectricidad, a pesar de los inconvenientes técnicos: su intermitencia, baja confiabilidad y los problemas para conectarla a la red = de distribución.

Encontrar sitios adecuados= para ubicar turbinas de viento se está haciendo cada vez más difícil en algunas áreas.&nb= sp; Los mayores incrementos en el uso de fuentes renovables se dar&aacut= e;n en los países europeos de la OCED, donde gozan de un fuerte apoyo por parte de los gobiernos.   

En Paraguay, Islandia, Nep= al, Congo, Mozambique, la República Democrática del Congo, Urugua= y y Noruega, más del 99,5% de la generación de electricidad está actualmente basada en fuentes renovables (mayormente hidroelect= ricidad). A nivel regional, América Latina tiene el porcentaje más alto= de uso de fuentes renovables en la generación eléctrica por el u= so extensivo de la fuerza del agua. La generación mundial de electricid= ad a partir de renovables está proyectada para duplicarse entre el 2002 y= el 2030. 

En el siguiente cuadro se muestra la generación eléctrica por fuente de energía renovable, prevista para el 2030.

Cuadro N&ord= m; 6

Generaci&oac= ute;n de electricidad por tipo de fuente renovable

en Teravatio= s (1 vatio x 1012) por hora

(sin datos p= ara biomasa)

 <= /o:p>

Fuente

2030

%

Hidroel&ea= cute;ctrica

4.248

77,2

Eól= ica

929

17

Solar=

119

2,2

Geot&eacut= e;rmica

167

3

Marina

35

0.6

Total=

5,498<= /p>

100

&nbs= p;

Fuente:  World Energy Outlook 2004.  Chapter 7:  Renewable Energy Outlook. <= span style=3D'font-size:10.0pt;font-family:Arial;mso-ansi-language:ES'>Outlook b= y source., pp. 234-237

 

 

 

 

 

2.3       Panorama de la regió= ;n latinoamericana y El Caribe

De acuerdo con= el Informe Energético de América Latina y El Caribe - 2003[30], el crecimiento energético de la región durante el 2003 estuvo liderado por la producción de gas natural, que experimentó un aumento del 3,21%, y de carbón, con un crecimiento del 12,67%. La producción de petróleo se redujo  en 1,85%.

Según el mismo info= rme, Venezuela, miembro fundador de la OPEP, se ha mantenido entre los 10 primer= os productores de petróleo del mundo y es clave para los mercados energéticos mundiales.  Sus reservas son las mayores de toda la región, tanto en petróleo  como en gas.<= span style=3D'mso-spacerun:yes'>  A nivel mundial sus reservas de petróleo ocupan el quinto lugar en el mundo. Sus reservas de carbón mineral en el 2003 fueron estimadas en más de 1.200.000 toneladas.  En Venezuela se encuentra el complejo refinador más grande del mundo (Complejo Refin= ero Paraguaná, en la península de Paraguaná) con una capac= idad de 940.000 barriles de petróleo por día y el segundo complejo hidroeléctrico más grande del mundo (Complejo Raúl Leo= ni, en el Estado Bolívar). 

Colombia y Ecuador son también importantes productores y exportadores de hidrocarburos.   

En el siguiente cuadro se = presentan las cifras de las principales reservas estimadas de petróleo y gas e= n la región, de acuerdo con el Informe Energético  - 2003 de la Organización Latinoamericana de Energía (OLADE).

Cuadro N&ord= m; 7

Reservas est= imadas de petróleo y gas en América

 

País

Reservas estimadas

Petróleo

en millones

de barriles

Gas

en trillones<= /span>

de pies cúbicos

Venezuela

77,000=

147

México

14,000=

15

Argentina

3,200<= /p>

27

Bolivia

 =

54,9

Trinidad y Tobago

 =

21

&nbs= p;

Fuente:  Informe Energético de América Latina y El Caribe - 2003.&= nbsp; OLADE. Octubre 2004, p. 8

 <= /o:p>

2.3.1  Sector eléct= rico

Brasil, México y Argentina son los países con mayores capacidades instaladas para producir electricidad, de acuerdo con datos de OLADE[31].

En el siguiente cuadro se = indica el origen de la potencia instalada y la generación de electricidad de los 26 países que conforman OLADE[32], según cifras del 2003.

Cuadro N&ord= m; 8

Origen de la potencia instalada y generación eléctrica

 <= /o:p>

Origen de = la potencia instalada

%

Generaci&o= acute;n de electricidad

%

Hidroeléctrica

52

Hidroeléctrica

56

Termoeléctrica

45

Termoeléctrica (combustibles)

40

Nucleoeléctrica

  2

Centrales nucleares

  3

Geotermia, eólica, solar y biomasa

  1

Geotermia, eólica, fotovoltaica y biomasa

  1

Total

100

Total

100

&nbs= p;

Fuente: O= LADE. Informe Energético de América Latina y El Caribe – 2003. Octubre 2004, p. 9

 

Todavía es posible desarrollar muchos recursos energéticos de la región, especia= lmente los hidroeléctricos y los países que tienen un mayor potencial para ello son Brasil (donde se encuentra la planta hidroeléctrica más grande del planeta: Complejo Itaipú, sobre el río Paran&aac= ute;, en el Estado Río Grande Do Sul), Colombia, México, Per= ú y Venezuela.

Se dieron muchos esfuerzos= de integración entre los países.  Destacan las gestiones de los centroamericanos para ejecutar el proyecto Sistema de Interconexión Eléctrica de los Países de América Central (SIEPAC) y crear el Mercado Eléctrico Regional.  Desde hace varios años exis= te el Consejo de Electrificación de América Central.

En el 2003 el consumo tota= l de electricidad en Latinoamérica y El Caribe fue de 820.706 GWh, lo que según OLADE representó un 3,6% de aumento en relación = con el año anterior. El consumo per cápita de electricidad fue de 1.529 KWh[3= 3].

.

De acuerdo con OLADE, la d= emanda total de energía por sectores fue de 22,2% en el industrial, 22,9% e= n el residencial y 66,3% en el comercial.

El alto nivel de pé= rdidas de energía eléctrica, que se calcula en un 19%, es uno de los problemas graves en muchos países de la región.  Este porcentaje es alto comparado = con el 10% que se estima adecuado para pérdidas técnicas inevitables= en líneas, transformadores y otros elementos.  Hay países que están= por debajo de ese valor referencial y otros que cuyas pérdidas llegan a más del 30%.

OLADE calcula que los prec= ios promedio de electricidad en América Latina y El Caribe, incluyendo impuestos, en centavos de dólar por=   KWh, son:  8,1 para usu= arios comerciales, 4,8 para industriales y 7,7 para residenciales; sin embargo, l= as diferencias entre países son grandes.  Han tenido menores precios promedi= os de electricidad, por debajo de 5 centavos de dólar por KWh: Trinidad y Tobago, Argentina, Honduras y Venezuela.&n= bsp; Los países con precios medios superiores a 14 centavos de dólar por KWh han sido: Granada, Barbados, Nicaragua y Surinam.  Los datos tienen distorsiones debi= do a las variaciones en las tasas de cambio del dólar en algunos países.

De acuerdo con OLADE, uno = de los aspectos más difíciles de evaluar, por falta de información, es la cobertura eléctrica.  Costa Rica ha reportado una cobert= ura del 98%, pero Nicaragua reporta sólo 55%, Honduras 62% y Haití 34%. Más difícil resulta estimar la cobertura eléctric= a en los sectores rurales.

Con base en las cifras más recientes de cobertura disponibles, en los datos de poblaci&oacu= te;n total de cada país y en un número estimado de habitantes por vivienda, OLADE estima que aproximadamente el 91% de las viviendas de la región cuenta con electricidad.

2.3.2  Energías renovables y ambiente

La regió= ;n incrementó el uso de energía renovable especialmente la eólica.  A finales del = 2003 la capacidad instalada era de 128 MW[34], con una destacada presencia en Costa Rica (que tiene la mayor capacidad instalada de América Latina y El Caribe para la generación de energía eólica), Brasil y Argentina.  En geotermia se reportó una capacidad instalada total de 1.390,8 MW.

Un aspecto importante para el aprovechamiento de las fuentes de energía renovab= le es indudablemente el costo. Destaca la competitividad de algunas fuentes, c= omo la energía eólica, gracias a los incentivos que han adoptado algunos países y a la aplicación del llamado Mecanismo de Des= arrollo Limpio, del Protocolo de Kyoto, por medio del que se han empezado a desarro= llar proyectos hidroeléctricos, eólicos y otros relacionados con el tratamiento de residuos sólidos urbanos.

Existe en la región la disposición para reforzar las estrategias para prom= over y usar las energías renovables.&nbs= p; En este sentido cabe mencionar el documento Plataforma de Brasilia s= obre Energías Renovables, adoptado en&nb= sp; un seminario regional de seguimiento a los compromisos establecidos = en la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sustentable (realizada en Johannesburgo = en el 2002), el que incluye entre los compromisos “Impulsar el cumplimie= nto de la meta de la Iniciativa Latinoamericana y Caribeña para el Desarrollo Sostenible de lograr en el año 2010 que la región utilice al menos un 10% de energía renovable en el consumo total energético, sobre la base de esfuerzos voluntarios”…[35]

En relación con energía rural existe la iniciativa del Banco Mundial, en asocio con otros organismos: “Alianza Global en Energía Comunal” (Global Village Energy Partnership)= , un programa de cobertura mundial dirigido al aprovechamiento de la energ&iacut= e;a para la superación de la pobreza.&n= bsp; Con este fin se  inició en el 2003 la formulación de programas nacional= es que contemplan el aprovechamiento de las energías renovables.  En junio del 2003 se realizó= ; una conferencia regional para América Latina y El Caribe (en Bolivia), c= omo parte de esta iniciativa.

Es importante señal= ar que durante el 2003 la región consolidó su participación e= n el Mecanismo de Desarrollo Limpio, por medio de la conformación de entidades nacionales que en su mayor parte están ligadas a los Ministerios del Ambiente o están sujetas a comisiones interministeriales.

[36]

Indudablemente, los recurrentes ciclos de contracción y expansión del mercado internacional de petróleo y su efecto en los precios del crudo y los productos refinados, ponen en alto relieve la necesidad de los países centroamericanos de intensificar esfuerzos para diversificar sus fuentes de energía.  En este senti= do, la tecnología del biogás cobra primordial importancia como una fuente energética alternativa, dirigida a aliviar el empobrecimiento= de las poblaciones rurales de la región.

Este trabajo de investigación busca formular recomendaciones con la final= idad de ofrecer insumos estratégicos a las instituciones relevantes con m= iras hacia un mayor empleo del biogás en Costa Rica.  El uso más generalizado de = esta tecnología contribuirá a reducir la pobreza energética= y económica de los segmentos rurales de la población del país.

La Organización Latinoamericana de Energía publica un detallado informe anual, que se tomó como base para presentar la situación centroamericana. Según el último informe, correspondiente al año 2003:<= span style=3D'mso-spacerun:yes'> 

  • Costa Rica  es el país con la mayor cobertura de electricidad en la región= .
  • El de la mayor capacidad instalada de generación eléctrica es Guatemala.
  • Panamá posee la mayor capacidad de refinación: 60.000 barriles por día. 
  • Costa Rica tiene la mayor capacidad instalada de energía geotérmica.  =

Cuadro N&ord= m; 9

Algunos indicadores para Centroamérica1

Año 2= 003

 <= /o:p>

 Concepto

Costa Rica

El Salvador

Guatemala

Honduras

Nicaragua

Panamá

Poblaci= ón

4.170.0= 00

6.520.000<= /o:p>

12.350.000=

6.940.000<= /o:p>

5.480.000<= /o:p>

3.120.000<= /o:p>

Área (Km= 2)

51.000

21.041

108.890

112.090

130.000

78.200

PIB per c&aacut= e;pita

US$3.98= 1

US$2.29= 2

US$1.97= 8

US$977<= o:p>

US$734<= o:p>

US$3.91= 5

Capacidad de refinación

25.000 barriles/día

44.040 barriles/día

22.500 barriles/día

&n= bsp;

No hay<= o:p>

20.000<= o:p>

barrile= s/día

60.000 barriles/día

Capacidad instalada de generación eléctrica2

1.939 M= W

1.219 M= W

2.009 M= W

1.044 M= W

693 MW<= o:p>

1.555 M= W4

Capacidad instalada: energí= ;a hidroeléctrica

1.296 M= W

422 MW<= o:p>

627 MW<= o:p>

466 MW<= o:p>

104 MW<= o:p>

833 MW<= o:p>

Capacidad instalada: energí= ;a eólica

66 MW

NI=

NI=

NI=

No hay<= o:p>

NI=

Capacidad instalada: energí= ;a geotérmica

163 MW<= o:p>

161 MW<= o:p>

29 MW

NI=

77 MW

NI=

Cobertura eléctrica

    Urbana

    Rural

98%

&nb= sp;

100%

NI= 3

76%

&nb= sp;

99%

45%

86%

&nb= sp;

92%

80%

62%

&nb= sp;

NI=

NI=

55%

&nb= sp;

NI=

NI=

73%

&nb= sp;

NI=

NI=

&nbs= p;

Fuente:  Informe Energético de América Latina y El Caribe – 2003. Organización Latinoamericana de Energía. Octubre 2004, pp. 39-73.

Notas:  =

1)&n= bsp;      Los datos fueron tomados del informe por país.=

2)       Las cifras de capacidad instalada de generación eléctrica fueron redondeadas, lo mismo que las relativas a capacidad instalada: energía hidroeléctrica y  capacidad instalada: energía geotérmica.

3)&n= bsp;      NI:  no = indica

4)       En el caso de Panamá, la cifra de capacidad instalada de generación eléctrica no incluye las instalacione= s de autogeneración.

 

La tasa de cobertura de electricidad de Co= sta Rica (98%) excede ampliamente el promedio de la región centroamericana (7= 5%). Honduras es el país centroamericano donde los precios de la electricidad son menores; sin embargo, la cobertura es una de las más bajas de la región: 62%. Nicaragua es la nación con los preci= os más altos y la menor cobertura: sólo el 55%.

Cuadro N&ord= m; 10

Precios prom= edio de electricidad, con impuestos, en Centroamérica

por kilovati= o-hora

en US dólares1

 <= /o:p>

 

País

Para clientes

Comerciales

Industriales

Residenciales

Costa Rica

0,086

0,060

0,062

El Salvador

0,111

0,121

0,129

Guatemala

0,062

0,074

0,079

Honduras

0,029

0,034

0,044

Nicaragua

0,162

0,126

0,135

Panamá=

0,121

0,118

0,099

&nbs= p;

Fuente:  Informe Energético de Am&ea= cute;rica Latina y El Caribe – 2003. Organización Latinoamericana de Energía

Notas:

1)       Los precios para Costa Rica, El Salvador, Honduras y Nicaragua están calculados a diciembre 2003; los de Guatemala y Panamá son de mayo 2003.

&nbs= p;

OLADE[37] reporta que en el 2003 se da un consumo importante de leña por parte= del sector residencial, en cuatro países centroamericanos, pero no ofrece cifras para Panamá, Costa Rica y El Salvador:

<= span style=3D'font-family:Arial;mso-ansi-language:ES'>

2.4.1=   El Salvador

Es un importador neto de petróleo y sus derivados para consumo interno, con un estimado de ca= si 7 millones de barriles durante el 2003.  No tiene reservas de hidrocarburos. El gas natural no es fuente energética de este país.

En lo que concierne a transacciones internacionales, el país importó y export&oacut= e; electricidad, por medio de la interconexión centroamericana.

En el 2003 se report&oacut= e; 1.128,9 GWh de generación de electricidad a partir de centrales geotérmicas.  Con hidroenergía se generaron 1.704,6 GWh.  En biomasa se debe mencionar el ap= orte del bagazo en los ingenios azucareros para la generación de electricidad. Existen programas de electrificación rural para poblaciones aisladas, que contemplan el uso de energía solar fotovoltaica.

Está constituida la Oficina Nacional de Mecanismo de Desarrollo Limpio, ubicada en el Ministerio del Medio Ambiente y Recursos Naturales, que trabaja activamente en la elaboración de procedimientos para proyectos y en la preparaci&oacut= e;n de una línea base para los proyectos.

2.4.2  Guatemala

Posee escasas reservas energéticas, pero es el mayor productor de petróleo de Centroamérica y según OLADE para el 2003 las reservas se estimaron en 493.15 millones de barriles.&= nbsp; Además posee una de las plantas carbonoeléctricas más grandes de la región.

En el sector eléctr= ico se da prioridad a las interconexiones eléctricas como factor para asegu= rar el abastecimiento.  Se espera = que entren en funcionamiento en los próximos años varias plantas = de generación térmica.

Se continúa con el desarrollo del Programa Nacional de Electrificación Rural que preten= de cubrir el 90% en los próximos años. 

La capacidad de generación eléctrica instalada del 2003 es casi un 33% mayor = que la del año 2002.

Guatemala tiene varias fue= ntes renovables en aprovechamiento, como la hidroenergía, la biomasa, la geotermia y la energía solar. 

En el 2003 se elabor&oacut= e; el atlas eólico.  En hidroenergía se reportó una generación de electricidad= de 2.176 GWh. En biomasa, aparte del uso de leña a nivel residencial, h= ay que mencionar el bagazo que se utiliza para generación propia en los ingenios azucareros y para la venta de electricidad a la red nacional.  En el 2003 generó alrededor= de 604 GWh.  En geotermia se reportó una generación de electricidad de 195 GWh.  En cuanto a energía solar h= ay varios proyectos de electrificación rural con paneles fotovoltaicos. 

A partir de noviembre del = 2003 rige la Ley de Incentivos al Desarrollo de Proyectos de Energía Renovable.

El Ministerio de Energ&iac= ute;a y Minas financió la instalación de 200 estufas ahorradoras de leña, en viviendas del área rural, especialmente en zonas consideradas pobres.

La autoridad responsable d= e los proyectos Mecanismo de Desarrollo Limpio es la Comisión Guatemalteca= de Implementación Conjunta.

2.4.3  Honduras=

La principal fuente energética es la termoeléctrica. El país no cuenta con capacidad de refinación y depende en su totalidad de la importación de productos de petróleo, casi 39.000 barriles diarios en el 2003.  Honduras = no consume gas natural.

La política energética en los últimos tiempos ha estado orientada a promo= ver proyectos con energías renovables y a la diseminación de fogo= nes mejorados para mitigar la presión sobre el ambiente por el consumo ineficiente e insostenible de leña para cocinar y también para reducir las emisiones contaminantes.  Se espera el desarrollo de proyectos de energía eólica= y solar, para lo que se están haciendo estudios que permitan determina= r el potencial de generación.  El país ha demostrado interés en las energías renovables = y en la eficiencia energética.

El Banco Centroamericano de Integración Económica aprobó un crédito para financiar proyectos de electrificación social y otros préstam= os para proyectos hidroeléctricos, termoeléctricos y para una pl= anta de cogeneración utilizando el bagazo. 

El país no ha expor= tado electricidad pero importó en el 2003, principalmente de Guatemala y Costa Rica.  La compañía estatal hondureña de energía suscribió un contrato a corto plazo con el ICE para comprar entre 80= y 90 MW.

La energía renovable tiene mucha importancia en Honduras y se aprovechan los recursos hidroeléctricos, la biomasa y la energía solar.  Hay además un potencial imp= ortante de recursos geotérmicos y eólicos.

En relación con hidroenergía en el 2003 se reportó una generación de electricidad de 1.745 GWh.  El bagazo se usa para generación en la industria azucarera. Tambi&eacut= e;n hay cogeneración con excedentes en la producción de electrici= dad por parte de la industria tabacalera.

En energía solar hay varios proyectos de electrificación rural con paneles fotovoltaicos.=

Honduras ha contado con fu= entes de financiamiento para diferentes propósitos en relación con energía renovable en el 2003:  para realizar la evaluación de los recursos solar y eólico, como parte de una iniciativa regional, la Secretaría = de Recursos Naturales y Ambiente contó con financiamiento del Fondo Mun= dial para el Medio Ambiente.  Como = parte de una alianza sobre Energía y Ambiente entre Centro América y Finlandia, para promover el uso sostenible de las fuentes renovables de energía, se programaron dos estudios: uno para determinar el potenci= al de generación de energía eólica en la isla de Roatán y otro para poner en marcha una central eléctrica a ba= se de residuos de madera. El proceso iniciado en el 2003 para formular la Política Nacional de Energía Renovable y Eficiencia Energética, contó con financiamiento del Fondo Internacional = para el Desarrollo de la OPEP/PNUD.

Se hizo un esfuerzo para d= efinir las bases para la elaboración del diagnóstico del subsector biomásico, para implementar 480 fogones mejorados en 15 poblaciones (Municipios de San Lorenzo y Nacaome).&nbs= p; La Dirección General de Energía de la Secretarí= a de Recursos Naturales y Ambiente fue designada para coordinar las actividades = del Mecanismo de Desarrollo Limpio para el sector energético en Honduras.    La Dirección firmó un memorando de entendimiento con el Gobierno= de Holanda para la venta de certificados de reducción de emisiones.

2.4.4  Nicaragua

La política energética del país está orientada a promover el uso permanente de las fuentes de energía renovable.  También busca incentivar la búsqueda de reservas de hidrocarburos (hay planes de exploraci&oacut= e;n petrolera), y la construcción de gasoductos para asegurar la oferta = de energía, y en este sentido se tiene planeado el desarrollo de un gasoducto que conecte México con Nicaragua.

Las importaciones de petróleo en el 2003 tuvieron un crecimiento de casi el 8% con un tot= al superior a los 6 millones de barriles.

El 75% de la energí= a es obtenida a base de petróleo, 20% es hidroeléctrica y só= ;lo 5% es de origen geotérmico.[38]

El Banco Mundial suscribió préstamos para el Gobierno de Nicaragua como parte = de un programa de electrificación rural valorado en US$22.2 millones. 

La variedad de recursos naturales del país le ha permitido aprovechar varios tipos de energía renovable como geotermia, hidroenergía, biomasa y energía solar.  En lo q= ue concierne a energía eólica se han realizado varios estudios de factibilidad y se gestionan recursos para implementar proyectos; sin embarg= o no hay proyectos de este tipo instalados al 2003.  En geotermia se reportó una generación de electricidad de 270 GWh, y con hidroenergía se generaron 297 GWh.

En biomasa se da un consumo importante de leña a nivel residencial y en la industria azucarera se utiliza el bagazo para la generación de electricidad con excedentes = que vende a la red nacional. 

En energía solar hay varios proyectos de electrificación rural con paneles fotovoltaicos,= en zonas aisladas. La mayor parte de ellos son promovidos por el gobierno en el marco del Proyecto de Electrificación de Zonas Aisladas.<= /span>

El Ministerio del Ambiente= y Recursos Naturales, es la Autoridad Nacional  del Mecanismo de Desarrollo Limpio= , a través de la Oficina Nacional de Desarrollo Limpio. 

2.4.5  Panamá<= /o:p>

El país juega un pa= pel estratégico en el mundo debido al Canal de Panamá, que es el mayor centro de tránsito para los embarques de petróleo.  De los 50 barcos que transitaban el canal por día en el 2003, el 15% era mayormente de petróleo y derivados.  Se estima que ese año la demanda de petróleo fue de alrededor de 11 millones de barriles.

El país es un impor= tador neto de energía, tanto de petróleo como de carbón.

Entre los objetivos de política energética sobresalen: promover el desarrollo de fue= ntes renovables de energía, aumentar la cobertura eléctrica en el área rural y promover la integración regional con Centroam&ea= cute;rica.

En un período de 10= a 12 años se espera incrementar la cobertura eléctrica al 95% y de= ntro de las estrategias para lograrlo se contempla la incorporación de nu= evas plantas hidroeléctricas y la utilización de paneles solares en las zonas alejadas.

En relación con los= proyectos de integración, en el 2003 Panamá y Colombia acordaron la construcción de una línea de transmisión eléctr= ica de 400 Km, 300 MW y US$200 millones, y una empresa extranjera estaba a carg= o de un estudio para la interconexión eléctrica desde Guatemala ha= sta Panamá. Por otra parte, en el mismo año un consorcio español se adjudicó un contrato para la construcción de 119 Km de una línea de transmisión de 230 Kv hasta la frontera con Costa Rica.

Hay en el país dife= rentes recursos energéticos renovables, entre los que destacan la hidroelectricidad, la biomasa y la energía solar.  En geotermia y en energía eólica el país tiene un potencial significativo y se han realizado estudios con miras a implementar proyectos de esa naturaleza.

Panamá tuvo un cons= umo considerable de leña por parte del sector residencial en el 2003, qu= e no aparece cuantificado en el último informe de OLADE.  En la industria azucarera se utili= za el bagazo de la caña para generar su propia energía y aportar un modesto excedente a la red.

Hay varios proyectos de electrificación rural de áreas aisladas con energía so= lar utilizando paneles fotovoltaicos, la mayoría ejecutados por la Ofici= na de Electrificación Rural del Fondo de Inversión Social.<= /o:p>

El Mecanismo de Desarrollo Limpio está en manos de la Autoridad Nacional del Ambiente, por medio del Subprograma Mitigación del Programa Nacional de Cambio Climático, y está muy activa en la promoción de proyec= tos, especialmente en el área hidroeléctrica.

2.4.6  Costa Rica

El objetivo principal de la política energética de Costa Rica es:

 “Asegurar el abastecimiento d= e la energía necesaria para el desarrollo integral de la sociedad costarricense. La política está fundamentada en 4 principios:=

<= span style=3D'font-family:Arial;mso-fareast-font-family:Arial;mso-ansi-language:= ES'>a)&n= bsp;            = ;    Mantener el papel del Estado en las actividades relacionadas con el aprovechamiento de los recursos energéticos.

<= span style=3D'font-family:Arial;mso-fareast-font-family:Arial;mso-ansi-language:= ES'>b)&n= bsp;            = ;    Asegurar que el desarrollo energético contribuya a mantener    el equilibrio social, económico y político.

<= span style=3D'font-family:Arial;mso-fareast-font-family:Arial;mso-ansi-language:= ES'>c)&n= bsp;            = ;     Resguardar la soberanía nacional de la excesiva dependencia         &= nbsp;  externa de insumos estratégicos y

d)&n= bsp;            = ;    Mantener y mejorar la calidad de vida de la sociedad.”[39]

 Una de las políticas del Est= ado, en relación con hidrocarburos (el país no cuenta con reservas= de este tipo), es incorporar el gas natural como fuente de energía.  

Costa Rica es el único país de Centroamérica donde la electricidad se produce principalmente a partir de plantas hidroeléctricas.

Según afirma el Presidente Ejecutivo del IC= E, actualmente Costa Rica es el primer país latinoamericano en electrificación con un 98% de cobertura[40]. 

De acuerdo= con el Plan de Expansión de la Generación Eléctrica 2004-2020= del ICE en el año 2003 el Sistema Eléctrico Nacional generó 7.564 GW= h, lo que significa un incremento del 1% en relación con el 2002.  La cifra incluye las exportaciones= netas (78 GWh).  El total se desglos= a de la siguiente manera:

ICE         &= nbsp;           &nbs= p;            &= nbsp;           &nbs= p;            &= nbsp;           &nbs= p;      79%

generadores privados(regulados por ley)  15= %

el resto de las empresas distribuidoras  =             &nb= sp;    6%

En el mismo año, según la fuente,  la generación se produjo como sigue:

Cuadro Nº 11

Fuentes de Generación en Costa Rica

 

Tipo

Porc       &nbs= p;            &= nbsp;     %

Hidráulica

80<= /o:p>

Geotérmica

15<= /o:p>

Eólica

  3

Térmica

  2

 

La generación de energía a partir de biomasa está conside= rada en la eólica.

De la capacida= d instalada 70% corresponde a plantas hidroeléctricas, 18% a térmicas, 8%= a geotérmicas y 4% a eólicas, según se ilustra en el siguiente gráfico.

Gráfico Nº 2

      &nb= sp;            =             &nb= sp;    <= /p>

&nbs= p;

Fuente:  Plan de Expansión de la Generación Eléctrica. 2004-2020.

Instituto Costarricense de Electricidad, p. 25

 

El consumo de energía eléctrica en el 2003 fue un 7,2% más alto que = el año anterior.  En la ac= tualidad la capacidad total de generación eléctrica del país es= de 1900 megavatios y la demanda no es estática, crece 5,3% por añ= ;o[41], pero no estuvo prevista la entrada en operación de ninguna planta nueva e= n el 2005.

En abril del 2= 005 representantes del sector de energía y sindicatos del ICE declararon que el pa&iacu= te;s podría enfrentar un faltante eléctrico a partir del verano del 2007 debido a dificultades que afectan a 4 proyectos y que eso ocasionaría costosas medidas de emergencia para reducir el riesgo de racionamientos.  Los proyectos= son: El Encanto, sin adjudicar porque no cuenta con la aprobación financi= era de las autoridades del Gobierno; La Balsa, que sólo tiene concluido = el estudio de factibilidad y para el cual no se ha definido el tipo de financiamiento, además su construcción tardará 4 años; La Joya, con un atraso importante, por lo que empezaría= a generar pasado el verano del 2006, y la planta térmica Garabito, cuya construcción está atrasada (la entidad encargada de aprobar el financiamiento negó su autorización). Por otra parte señalaron que las plantas a construir por la Compañía Nacional de Fuerza y Luz no estarán listas para los veranos del 2007= y 2008.[42]

El ICE confirmó días después que busca en el exterior plantas eléctric= as móviles  (que funcionan= con diesel) para generar energía, con el fin de evitar racionamientos en= el verano del 2007 y que hace gestiones para complementar el faltante por medi= o de compras de electricidad en Centroamérica. También explora otr= as opciones, entre ellas aumentar la energía generada con el bagazo de = la caña.[4= 3]

Mayid Halabi, Presidente d= el Sindicato de Ingenieros del ICE (SIICE) y directivo de la institució= n, declaró que el faltante de capacidad de generación por la detención del proyecto Garabito es imposible de llenar a corto plazo= y que obligará al país a costosas medidas de emergencia.  Al respecto la Autoridad Regulador= a de los Servicios Públicos (ARESEP) indica en un informe de noviembre 20= 04, que un incremento de la energía térmica para cubrir un posible faltante de electricidad provocará un aumento en las tarifas que oscilará entre un 6,2%, si las condiciones climáticas son normales,  y un 20,2% si el año es muy seco. [44]

El aumento en el precio del petróleo no golpea fuertemente las tarifas eléctricas ya que = su mayor componente es hidroeléctrico, sin embargo éstas subiero= n un 17% recientemente debido en gran parte al alza en los combustibles que usa = el ICE[45].

Para la generación = de electricidad se incentivará la fabricación e importació= ;n de equipos para ser utilizados con fuentes renovables de energía. 

Se continúa con la ampliación de redes a través del programa de electrificación rural y periférica y con  la exportación de electrici= dad a terceros mercados. En el 2003 el país exportó 118 GWh e importó 41 GWh, por medio de la interconexión centroamericana.  <= /span>

La capacidad de interconexión confiable de Costa Rica con los países vecinos = es de aproximadamente 80 MW y así se mantendrá hasta la entrada = del proyecto Sistema de Interconexión de los Países de Amé= rica Central (en el que Costa Rica participa activamente) en el 2008, de manera = que los intercambios previos serán muy limitados: 4% de las necesidades energéticas propias, según el Plan de Expansión de la Generación Eléctrica (período 2004-2020) del ICE; sin embargo, dado que las posibilidades de intercambio entre países no excederán un 10% de la demanda propia, el Plan de Expansión d= e la Generación Eléctrica no contempla la dependencia de los países vecinos.  <= /o:p>

El país ha dado un tratamiento especial a las energías renovables.  Prácticamente toda la generación de energía se hace con estos recursos.  El hidráulico es el m&aacut= e;s abundante, le sigue la geotermia y la energía eólica, la que a pesar de tener un buen potencial está limitada a participaciones men= ores por su característica intermitente. En cuanto a la geotermia cabe mencionar que el potencial identificado podría aumentar pues existen zonas promisorias en las cordilleras volcánicas Central y de Guanaca= ste, donde se han establecido parques nacionales. El potencial energético identificado incluye cerca de 1.887 MW de proyectos hidroeléctricos ubicados parcial o totalmente en reservas indígenas. Si bien no hay impedimento para la ejecución de algunos de estos proyectos, se requ= iere negociación y acuerdos con los indígenas, lo que puede signif= icar entrabamientos o la imposibilidad de llevarlos a cabo. En cuanto al potenci= al de 782 MW en parques nacionales, la legislación impide explotarlo. La energía solar y la biomasa, por sus limitaciones tecnológicas= y económicas, sólo pueden ser consideradas como complementos en pequeña escala[46].  En el país hay sistemas fotovoltaicos instalados como parte de proyectos de desarrollo rural, pero = no tienen incidencia en la oferta global de energía. Los ingenios cuent= an con equipos de generación y tienen capacidad para producir un excede= nte de energía por encima de sus necesidades.  El ICE tiene contratos con dos ing= enios por una capacidad de 10 MW.

En el caso de las fuentes renovables de energía se debe tomar en cuenta que cuando los proyect= os se estudian en etapas más avanzadas aparecen dificultades de orden técnico, geológico y ambiental, y el potencial originalmente estimado resulta menor, por eso el Plan de Expansión de la Generaci&= oacute;n Eléctrica 2004-2020 sostiene que podría considerarse explotad= o el 50% de los recursos naturales renovables, a pesar de que según las cifras del ICE se ha aprovechado sólo un 20% del potencial identific= ado.

Cuadro N&ord= m; 12

Potencial energético por fuente (MW)

 <= /o:p>

Fuente

Potencial bruto

Potencial

Identificado

 

Capacidad instalada

%Instalado= del potencial Identificado

Hidroeléctrico

25500<= /p>

6924

1297

19%

Geotérmico

865

257

157

61%

Eólico

600

274

66

24%

Biomasa

NI

95

10

11%

Total

26965<= /p>

7550

1530

20%

&nbs= p;

Fuente:  Plan de Expansión de la Generación Eléctrica 2004-2020. Centro Nacional de Planificación Eléctrica. Instituto Costarricense de Electrici= dad.  Mayo 2004. San José, p. 18<= o:p>

 

En junio del 2005 el Progr= ama de Desarrollo de las Naciones Unidas anunció una donación de un millón de dólares del Fondo Mundial del Medio Ambiente, el que complementado con recursos gubernamentales (450 millones de colones) preten= de cubrir el 100% de la demanda de electricidad del país, mediante el u= so de fuentes renovables.  Gracia= s al Proyecto de Electrificación Rural, firmado entre el MINAE, el PNUD y= el ICE, en una primera etapa 16 comunidades muy alejadas, que no están conectadas a la red eléctrica convencional, contarán con el s= ervicio antes del 2010.  Se utilizarán micro represas o sistemas fotovoltáicos (paneles solares). De concretarse positivamente la evaluación de la primera etapa, el proyecto entraría a su segunda fase, que plantea llevar electricidad a unas 300 comunidades rurales y se prolongaría tres años más, beneficiando a 7.000 familias.[47]

 

Para el período 200= 4-2020 se estima que la hidroelectricidad con un 67% de la capacidad instalada, en promedio contribuirá con un 73% de la generación esperada anual.  Las plantas tér= micas, con 22% de la capacidad instalada contribuirán en promedio con un 11= % de la generación.  La geotérmica con un 7% de la capacidad instalada aportaría un 1= 3% de la generación del sistema y la energía eólica, con = un 4% de la capacidad instalada, contribuirá con un 3% de la generación total.

La Oficina Nacional del Mecanismo de Desarrollo Limpio está activamente promoviendo proyectos especialmente hídricos (sector energético) y de residuos sólidos urbanos (ambiental). 

2.5 Cobertura eléctrica en Costa Rica

El concepto de cobertura eléctrica utilizado en este trabajo es el definido por el ICE como el cociente que resulta de dividir la cantidad de viviendas ocupadas con acces= o al servicio de electricidad (aunque no lo tengan habilitado) entre el total de= viviendas ocupadas (con y sin acceso a electricidad) en el país, en un momento determinado. Esto significa que técnicamente existe la viabilidad pa= ra el disfrute del servicio, aunque no se tenga habilitado por falta de capaci= dad económica u otra razón.

En los distritos donde la = red eléctrica cubre las calles y caminos de toda la localidad, el ICE considera que el porcentaje de cobertura eléctrica es 100%.

En el último censo realizado, que data de junio del 2000, en el que se basó el ICE para estimar el porcentaje de cobertura eléctrica[48], se contabilizaron 905.045 viviendas con servicio eléctrico (tenencia= de electricidad), mientras que las viviendas con acceso a servicio eléctrico sumaron 907.764 (cobertura eléctrica).

A junio del 2000 la provin= cia con mayor cobertura es San José: 99,5% y la menor cobertura se da en Puntarenas: 91,3%.

Las provincias con mayor densidad de población (habitantes por km2) son a su vez l= as que tienen un mayor porcentaje de cobertura eléctrica:

 

   &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;      Densidad      % de cobert= ura

   &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;          Eléctrica=

 

San Jos&eacu= te;            271                    99,46

Cartago        &= nbsp;     138                    99,25

Heredia        &= nbsp;     133                    98,20

Las provincias de menor de= nsidad de población tienen los porcentajes inferiores de cobertura eléctrica:

   &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;      Densidad      % de cobert= ura

   &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;          eléctrica=

 

Guanacaste        26        &= nbsp;             92,8= 6

Puntarenas         32        &= nbsp;             91,3= 3

Limón=         &= nbsp;         37        &= nbsp;             93,8= 7

 <= /o:p>

Cuando se realizó el censo (año 2000), el 87,6% de los 81 cantones del país tenía una cobertura superior al 90% y los de menor cobertura eléctrica, eran:

Upala (Alajuela)   &nbs= p;            &= nbsp;           &nbs= p;   75,22%

Talamanca (Limón)     = ;            &n= bsp;         75,19%

La Cruz (Guanacaste)      =             &nb= sp;   73,10%

Buenos Aires (Puntarenas) 73,00%

Los Chiles (Alajuela)     &nb= sp;            =       69,54%.

 

Del total de los 459 distr= itos del país, 198 aparecen con una cobertura del 100%, precisamente aque= llos con una alta concentración de población. Tales distritos tien= en mayor acceso a servicios públicos y comerciales.

A pesar de que el porcenta= je de cobertura eléctrica promedio en el país es muy alto, se obser= van disparidades importantes. Los distritos donde se detectó la menor cobertura son: 

   &nb= sp;          Distrito  &= nbsp;           &nbs= p;             Cantón        &= nbsp;           Pr= ovincia        =       Cobertura eléctrica 

   &nb= sp;       

Dos Ríos         &= nbsp;           &nbs= p; Upala        &= nbsp;           &nbs= p;  Alajuela        &= nbsp;           &nbs= p; 12,32%

Cureña         &= nbsp;           &nbs= p;    Sarapiquí        &= nbsp;       Heredia        &= nbsp;           &nbs= p; 12,43% 

Changuena         &= nbsp;         Buenos Aires      &n= bsp;   Puntarenas               15,2= 0%

Llanuras de Gaspar   Sarapiquí         &= nbsp;        Heredia        &= nbsp;           &nbs= p; 24,40%

Sierpe             =             &nb= sp; Osa        &= nbsp;           &nbs= p;     Puntarenas        &= nbsp;       45,93%

Pilas             =             &nb= sp;    Buenos Aires      &n= bsp;   Puntarenas        &= nbsp;       46,20%

Bratsi            =             &nb= sp;    Talamanca        &= nbsp;     Limón        &= nbsp;           &nbs= p;    48,11%

Santa Cecilia        &= nbsp;       La Cruz      &nb= sp;            = Guanacaste        &= nbsp;      52,69%

Potrero Grande         &= nbsp;  Buenos Aires      &n= bsp;   Puntarenas               54,4= 5%

La Garita            =            La Cruz      &nb= sp;            = Guanacaste        &= nbsp;      57,96%

Caño Negro         &= nbsp;        Los Chiles      &= nbsp;        Alajuela        &= nbsp;           &nbs= p; 59,71%

En estos 11 distritos se identificaron 4.661 viviendas sin acceso a electricidad, según datos= del ICE[49] y con base en el promedio nacional de 4,1 ocupantes por vivienda (de acuerdo = con el censo del 2000), la cifra de personas sin acceso a electricidad en ellos asciende a 19.110, pero en el país se contabilizaron 27.525 viviendas sin acceso a electricidad, lo que representa más de 110.000 personas= sin electricidad.  De lo anterior = se deduce que en el año 2000, en el 2% (11/459) de los distritos del país se concentraba en promedio el 17% (19.110/112.852) de las perso= nas sin acceso a electricidad.    

Del total de los 459 distr= itos, 56 resultaron 100% urbanos, 169 mixtos (urbano y rural) y 234 100% rurales[50].  Si al 51% de los distritos netamen= te rurales se adiciona la parte rural de los distritos mixtos, se concluye que= el país mantiene una mayoría de zonas rurales, a pesar del proce= so de urbanización. De los 459 distritos contabilizados, sólo el 43,1% (198) reportaban una cobertura del 100%, que como se explicó anteriormente en este capítulo, no significa que todas las personas = que vivían en ellos dispusieran de servicio eléctrico, sino que existía la red eléctrica, pero la posibilidad de accederlo no depende únicamente de la disponibilidad del servicio.  Lo anterior se evidencia en el hec= ho de que el 100% de tenencia de electricidad rural se aprecia sólo en el 3,72% de los 403 distritos entre rurales (234) y mixtos (169)[51].

De acuerdo con el censo de= l 2000 los porcentajes de tenencia de electricidad y de cobertura coinciden en los distritos 100% rurales de menor cobertura eléctrica, no así e= n el Distrito Dos Ríos que es mixto.&nbs= p;

Distrito     &= nbsp;           &nbs= p;            &= nbsp;   Tenencia de electricidad

Dos Ríos        &= nbsp;           &nbs= p;            &= nbsp;            4,17            &= nbsp;

Cureña        &= nbsp;           &nbs= p;            &= nbsp;           &nbs= p; 12,43

Changuena            =             &nb= sp;            =    15,20

Llanuras de Gaspar        &= nbsp;           &nbs= p;     24,40

Sierpe            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;          45,93=

Pilas            =             &nb= sp;            =             &nb= sp; 46,20

Bratsi            =             &nb= sp;            =              48,11

Santa Cecilia        &= nbsp;           &nbs= p;            &= nbsp;   52,69

Potrero Grande        &= nbsp;           &nbs= p;            54,45

La Garita            =             &nb= sp;            =        57,96

Caño Negro        &= nbsp;           &nbs= p;            &= nbsp;     59,71 

 

La diferencia entre tenenc= ia y cobertura eléctrica no era significativa en las zonas 100% rurales e= n el año 2000, pero cinco años después del censo, esa situación parece haber cambiado, según lo está demostr= ando el proceso de actualización de los datos del documento “Costa Rica: Porcentaje de Cobertura Eléctrica”[52]. Se prevé que esta información estará procesada y disponible en el 2006.

De los 1584 segmentos cens= ales de que dispuso el INEC en el 2000, el 56,4% (894) mostró áreas con 10 viviendas o más sin electricidad. Estas se concentran en la frontera norte, la zona sur y con menos incidencia en algunas áreas cercanas a las costas, según se aprecia en el mapa a continuación.

 

Mapa No. 1

Cuadro N&ord= m; 13

Segmentos co= n 10 viviendas o más sin electricidad

por provinci= a

(Censo 2000)=

 

Provincia

Segmentos

Porcentaje

Cartago

22

2,47

San José

42

4,71

Heredia

53

5,94

Guanacaste

128

14,35<= /p>

Alajuela

186

20,85<= /p>

Limón

195

21,86<= /p>

Puntarenas

266

29,82<= /p>

COSTA RICA

892

100

&nbs= p;

Fuente: P= roceso Demanda Eléctrica/L. Mariño

Datos Esc= uela Geografía UCR (censo junio 2000-INEC)

Costa Ric= a: Porcentaje de Cobertura Eléctrica (Datos Censo Junio 2000).  Centro Nacional de Planificaci&oac= ute;n Eléctrica. Proceso Demanda Eléctrica. Instituto Costarricense= de Electricidad. San José, julio 2003

 

Las tres provincias con ma= yor número de segmentos con 10 viviendas o más sin electricidad s= on: Puntarenas, Limón y Alajuela.

El ICE es la instituci&oac= ute;n distribuidora que sirve a lo largo del país. La CNFL, la Empresa de Servicios Públicos de Heredia (ESPH) y la Junta Administradora del Servicio de Electricidad de Cartago (JASEC) abastecen el centro del país. En la zona norte se tienen a COOPELESCA Y COOPEALFARO.  Una gran parte de la peníns= ula de Nicoya la sirve COOPEGUANACASTE.  La zona sureste de la provincia de San José es atendida por COOPESANTOS= .

De las viviendas atendidas= por el ICE el 56,94% son rurales y el 43,06% urbanas.  Mientras que en el caso de la CNFL= un 89,42% de las viviendas servidas son urbanas y tan sólo un 10,58% son rurales.[5= 3]

2.5.1 Combus= tibles utilizados en Costa Rica para cocinar

En el Censo de Vivienda se investigó el tipo de combustible utilizado para cocinar en las vivie= ndas y es interesante destacar que en 143 distritos más del 30% de las familias utilizan la leña para cocción.


Mapa No. 2

 

Entre los 8 distritos en l= os que más del 70% de las familias utilizan la leña para cocinar están:

Cureña (Heredia)        &= nbsp;           &nbs= p;         70,4%<= /span>

Pilas (Puntarenas)        &= nbsp;           &nbs= p;       72,0%

Zapotal (Alajuela)        &= nbsp;           &nbs= p;         72,9%<= /span>

Garita (Guanacaste)        &= nbsp;    73,0%

Patio de Agua (Cartago)        &= nbsp;        74,0%

Sabanillas (San José= ;)        &= nbsp;           &nbs= p; 76,0%

Changuena (Puntarenas)        &= nbsp;        83,3%

 

Cabe destacar que estos distritos se ubican dentro de las zonas rurales del país. 

Las fuentes de energ&iacut= e;a que se usan para cocción en las viviendas rurales son la leña= , el gas y la electricidad. La tenencia de electricidad no es un indicador del combustible utilizado para cocción en las  comunidades rurales.  Se observa que incluso en distrito= s 100% rurales con un alto porcentaje de tenencia de electricidad, se usa le&ntild= e;a para cocinar.  Sin embargo, sería incorrecto afirmar que el empleo de leña en la cocina es siempre una indicación de incapacidad de pago de la factura eléctrica; también debe tomarse en cuenta el aspecto cultural.  Ciertas comidas, co= mo las sopas (olla de carne) y los frijoles, se cocinan con leña porque la gente considera que se obtiene un mejor sabor. Hay viviendas rurales donde = la energía eléctrica se utiliza para iluminación, refrigeración, sonido, televisión, pero no necesariamente para cocinar[54]. 

 

Cuadro N&ord= m; 14

Númer= o de viviendas que utilizan leña para cocinar en zonas 100% rural

(Censo 2000)=

 

Provincia

Viviendas

San José

12.545=

Alajuela

14.721=

Cartago

4.751<= /p>

Heredia

1.835<= /p>

Guanacaste

9.804<= /p>

Puntarenas

10.383=

Limón<= /span>

3.443<= /p>

Total

57.482

&nbs= p;

Fuente: Costa Rica: Porcentaje de Cobertura Eléctrica (Datos Censo Junio 2000).  Centro Nacional de Planificaci&oac= ute;n Eléctrica. Proceso Demanda Eléctrica. Anexo 1 y anexo 7. Instituto Costarricense de Electricidad. San José, julio 2003

 

Si el consumo de leñ= ;a para cocinar, de una familia, es de 2 toneladas por año, según datos de Naciones Unidas (ver 2.1.5 El uso de la energía en el ámbito rural), se concluye que el consumo anual en el país en= el 2000 era considerable, aún tomando en cuenta que no todas las 57.482 familias utilizaban la leña como único combustible.

Una familia de 6 miembros consume una carretada al mes (1/4 de tonelada aproximadamente, ya que el pe= so depende del tipo de leña). Para una carretada se necesitan dos peones cuyo costo total en mano de obra asciende a 7.000 colones. A esto se agrega= el valor de la leña, que puede oscilar entre 3.000 y 4.000 colones. Además se necesita la carreta y un caballo para jalarla.  Se usa leña de la poda del café, de guaba y manzana rosa, pero las mejores son de guachipelín y madero negro[55].

Existen numerosos pa&iacut= e;ses en vías de desarrollo donde se da una significativa utilizació= ;n de la boñiga como combustible para cocinar en las viviendas rurales, pero no es el caso de Costa Rica. 

Cuadro N&ord= m; 15

Uso de leña, gas y electricidad  para cocinar  y tenenci= a de electricidad

en viviendas= de zonas 100% rural

(censo 2000)=

Expresado en porcentajes

 

Provincia

Cantidad de

distritos

Uso promedio de leña<= /p>

Uso promedio de gas

Uso promedio de electricidad=

Tenencia promedio de electricidad

San José

48

39,22

26,04

34,74

94,89

Cartago

19

31,33

14,25

54,42

96,24

Heredia

15

20,54

25,73

53,73

86,91

Alajuela

64

28,43

33,75

37,82

94,91

Guanacaste

43

41,64

27,20

31,16

88,62

Puntarenas

32

39,34

43,98

16,68

81,85

Limón=

13

19,63

51,18

29,19

87,32

&nbs= p;

Fuente: Costa Rica: Porcentaje de Cobertura Eléctrica (Datos Censo Junio 2000).  Centro Nacional de Planificaci&oac= ute;n Eléctrica. Proceso Demanda Eléctrica. Anexo 5 y Anexo 7. Instituto Costarricense de Electricidad. San José, julio 2003

 

El uso del gas licuado par= a la preparación de alimentos ha ido ganando espacio.  Según datos del documento “Costa Rica: Porcentaje de Cobertura Eléctrica”, en 260 distritos el 25% o más de las familias lo utilizan para cocinar. Las familias de la provincia de Puntarenas (incluyendo zonas urbanas y rurales)= son las que más emplean el gas para cocción, pero en el caso de l= as viviendas de zonas 100% rural, la provincia que muestra un uso mayor de gas= es Limón.

2.6. Las instituciones y el biogás

2.6.1. El Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG)

El Programa Na= cional de Porcicultura, de carácter intersectorial, tiene varios componente= s. El ambiental constituye uno de los grandes retos de la actividad porcina, debido a la contaminación que producen los remanentes y la mala ubicación de las granjas.

Dentro del Programa Nacion= al de Porcicultura existe un Programa de Investigación y Transferencia de Tecnología  Agropecuari= a, denominado PITTA Cerdos, que brinda apoyo en la parte tecnológica mediante investigación, transferencia y capacitación.  En él convergen los sectore= s privado, por medio de la Cámara Costarricense de Porcicultores, y públ= ico, con la participación del MAG, el INA, el Ministerio de Salud, el Instituto Nacional de Innovación y Transferencia en Tecnología Agropecuaria (INTA), las universidades (UNA, UCR, ITCR, UNED) y la Escuela Centroamericana de Ganadería.

El trabajo en el ár= ea ambiental contempla la formación de técnicos para el manejo y utilización de remanentes, publicaciones y capacitación de productores.  Los cursos de ca= pacitación  del Programa Nacional de Porcicult= ura incluyen un capítulo sobre manejo de remanentes y tienen un componen= te legal y otro tecnológico. 

El trabajo del MAG con biogás empezó con la llamada bolsa salinera (de plásti= co negro) en la zona sur, donde uno de los principales objetivos era frenar la tala de árboles para consumo de leña.  De ahí se pasó a Que= pos, luego entró ADESSARU en Acosta, Puriscal, Turrubares, Ciudad Colón, y por medio de esta asociación se construyeron unos 8 biodigestores que sirvieron de modelo en esa época.

El biogás era utili= zado para cocción y como sistema de tratamiento de desechos; tambié= ;n se aprovechaba el bioabono, pero el MAG, como resultado de las experiencias= que se habían observado en otros países, tenía inter&eacut= e;s en diversificar  su uso, y en = dar respuesta a diferentes inquietudes nacionales. 

Desde los noventa y durant= e los últimos años se ha desarrollado un programa de apoyo al productor, principalmente pequeños productores. 

El Sistema Nac= ional de Investigación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria (SNITTA)[5= 6] contempla la creación o eliminación de Programas de Investigación y Transferencia de Tecnología Agropecuaria (PIT= TA) y una de sus tareas es coordinar y definir los mecanismos para el desarroll= o y cumplimiento de dichos programas. 

El ingeniero agróno= mo Manuel Padilla[5= 7], luego de enterarse, en una reunión convocada por el MINAE, de las iniciativas del ICE para producir electricidad a base de biogás, les propuso a los funcionarios involucrados en ese proyecto formar un grupo de trabajo para coordinar algunos esfuerzos con el propósito de generar tecnología y capacitar a productores y técnicos. Se decidió involucrar a otras entidades para aunar y fortalecer los esfuerzos promovidos por el MAG. Fue así como se constituyó la Comisión Aplicaciones del Biogás. 

El SNITTA faculta para for= mar grupos de trabajo en diferentes áreas, lo que permitió crear = la comisión, que pretende generar tecnología y brindar capacitación para difundir la tecnología, y apoyar proyectos especiales. La comisión funciona dentro del PITTA Cerdos, ya que su proponente, Manuel Padilla, quien asumió el papel de liderazgo, es Gerente del Programa Nacional de Porcicultura y Coordinador del PITTA Cerdo= s.

La comisión se reúne en las oficinas centrales del MAG y realiza visitas de campo en atención a propuestas de sus integrantes.  Está formada por funcionari= os del MAG, el ICE, el SNITTA, el INTA, el INA y de la Cámara de Porciculto= res  

La comisión pretende diversificar el uso del biogás, de manera que tenga aplicaciones en electricidad, funcionamiento de motores, deshidratación de alimentos (está a nivel de propuesta), y operación de equipos, además de las ya conocidas de cocción y calentamiento de crías de animales.

Por otra parte, las oficin= as de extensión del MAG promueven, individualmente y en conjunto con otras instituciones, la instalación de biodigestores en el país. Se= han utilizado tres sistemas diferentes: el de media bolsa, de bolsa completa y = de estañones.

2.6.2 El Instituto Costarricense de Electricidad (ICE)

El ICE cuenta con una comisión que analiza el potencial y las posibilidades de desarrollar proyectos para generar electricidad a partir de fuentes de energía renovable no convencionales, como la solar, biomásica, eólica= y celdas fotovoltaicas. Como resultado de las recomendaciones sugeridas se plantearon dos proyectos: uno con el uso de biogás y otro con paneles fotovoltaicos conectados a la red.

A partir de ahí el = Centro Nacional de Planificación Eléctrica (CENPE) inició estudios para desarrollar un plan piloto para generar electricidad a partir= de biogás.  El proyecto, p= ara promoción y enseñanza, empezó a operar en el 2004 y se ubica en la finca de producción agropecuaria Robago, S. A., en Espar= za de Puntarenas.  En este proyec= to se emplean dos biodigestores, ubicados a ambos lados de la lechería, que funcionan con el estiércol de 100 vacas.  La mezcla utilizada es de 2 partes= de agua por 1 parte de estiércol.  Los dos biodigestores suman casi 50 m3.  El tiempo de retención hidráulica es de aproximadamente 22 días. Los biodigestores s= on de concreto y tienen un sistema de paletas para mover el estiércol y evitar la formación de nata que bloquea el paso del gas.  Además, el sistema de palet= as contribuye a que se obtenga el gas metano en menos tiempo.  

Esta fuente de producci&oa= cute;n se utiliza como combustible para accionar una planta de generación de electricidad que puede ser de diesel, gasolina o gas propano.  El proyecto opera con un motor die= sel que funciona con una mezcla de biogás y diesel.  El del proyecto de Esparza cost&oa= cute; US$10.000 y fue aportado por el ICE. El consumo de diesel es aproximadament= e de un 25-30% para lograr la combustión.  El resto es biogás.  Se escogió un motor diesel = porque es común en nuestro medio encontrar un motor diesel en fincas pequeñas. Usualmente lo prefieren por ser más fuerte y resistente.  El motor de gasol= ina tiene la ventaja de que se puede usar con biogás en un 100%, pero es  menos robusto.<= /span>

La finca opera cuatro horas diarias con biogás que se utiliza para las máquinas de ordeño dos veces al día.&nbs= p; También se emplea el biogás para mover abanicos de 1 m= etro de diámetro colocados en galerones donde hay pollos de engorde.  El pollo tiene un ciclo de seis se= manas y durante las últimas dos necesita mucha ventilación (de lo contrario perece).  Esto gener= a una carga adicional para el motor que tiene una capacidad de 30Kw.  El sistema abastece la lecher&iacu= te;a y una parte de los 10 galerones.  Se obtienen entre 30 y 36 m3 diarios de biogás y se ordeñan aproximadamente 85 vacas.&n= bsp; El tanque para refrigeración de la leche también se alimenta con biogás.

Si un productor desea inst= alar un biodigestor para producir electricidad con biogás, el ICE le brin= da apoyo técnico, mediante la firma de un convenio en el que se estipul= an la distribución de responsabilidades.  Lo usual es que el productor asuma= los gastos y el ICE la parte técnica.

En San Ramón opera = otro proyecto piloto del ICE.

Se está analizando también la posibilidad de iniciar un proyecto en la estación experimental Los Diamantes, en Guápiles.

Para producir electricidad= con biogás a partir de cerdaza el punto de arranque es de aproximadamente 200 cerdos, pero no basta con establecer el número de animales porque las excretas obtenidas no dependerán sólo del peso de los ani= males.  Hay otros factores a tomar en cuenta:  el tipo de alimentación, si están en etapa de engorde, si son verracos o vientres, etc[5= 8].

La Unidad de Manejo de Cue= ncas (que pertenece a Proyectos y Servicios Asociados – Subgerencia de Energía) es la encargada de velar por la protección de las cuencas.  Se está desarrollando un programa para el rescate de las cuencas.   146 biodigestores han sido instalados en porquerizas localizadas en la cuenca del río Reventazón[59], para evitar la contaminación de las aguas que se produce por el lava= do de las excretas, que van a dar a ríos y quebradas. 

El ICE brinda asesor&iacut= e;a para la instalación del sistema para producir biogás a pequeños finqueros de la zona.  El biogás que se produce se utiliza para cocinar. 

Existe además la Un= idad de Cuenca del Río Sarapiquí donde hay 127 biodigestores instalados, la Unidad de Manejo de Cuenca del Río Pirrís con 8 biodigestores, y la Unidad de Cuenca del Río Peñas Blancas do= nde también se desarrollan experiencias de biogás (5)[60].


2.6.3 La Compañía Nacional de Fuerza y Luz (CNFL)

La institución desa= rrolla un proyecto biotérmico en la localidad del Relleno Sanitario de  Río Azul desde  agosto del 2004[61].   De ahí se extrae biogás que se lleva hasta la central de generación.  Esta actividad tiene su origen en = el decreto No. 30283-S, del 3 de abril del 2002, publicado el 19 de abril del 2002, sobre la necesidad de efectuar una adecuada extracción del gas= que se forma en el relleno, de manera tal que se garantice la salud de la población vecina.  Exis= te por otra parte un convenio entre el Ministerio de Salud y la CNFL, firmado en a= bril del 2002, que faculta a la CNFL para la explotación del recurso para fines energéticos.  Además, en agosto del 2002, se firmó un convenio con la Federación Municipal Regional del Este (FEDEMUR) para desarrollar el proyecto.  <= /p>

La propuesta técnic= a es una obra de mitigación utilizando el gas metano como combustible, pa= ra minimizar el impacto ambiental y social provocado por los desechos del Rell= eno Sanitario de Río Azul.

La finalidad del proyecto = es aprovechar el biogás, producto de la descomposición de la mat= eria orgánica de la basura, para producir energía eléctrica= que se inyecta a la red de Desamparados.

El Relleno Sanitario de Río Azul entró en operación en 1973 y desde entonces se han depositado más de 4 millones de toneladas métricas de residuos sólidos.  Dura= nte gran parte del período de operación los desechos se colocaron= sin ningún criterio técnico y sin respiraderos para el biogás.  El relleno, qu= e se encuentra en proceso de cierre, tiene ahora un sistema de ventilación pasiva.

El proyecto consta de un s= istema de recolección de gas, formado por pozos profundos y tuberías para transportar el gas; equipos de refrigeración y filtración para remover la humedad y las partículas del gas; una planta de generación con 4 unidades motor/generador; sistema de distribución eléctrica; sondas de monitoreo del gas; sistema = de monitoreo.  =

La construcción del proyecto estuvo a cargo de Grupo Saret, S. A, contratista que tambié= n es responsable de la operación y mantenimiento. La construcción = de la obra se inició el 19 de diciembre del 2003 y se terminó el= 18 de agosto del 2004.  Su costo = fue de US$3.600.000.  La capacidad instalada es 3.7 MW.

En Coopemontesdeoro funcion= a un proyecto con el mucílago del café (baba que suelta el grano y= que es contaminante).  Se genera c= alor para secado, se elimina el uso de leña para esa actividad y hay una generación eléctrica de 12 KW.

2.6.4 El Instituto Nacional de Aprendizaje (INA)<= /p>

El Instituto Nacional de Aprendizaje, por medio del Centro Nacional Especializado en Agricultura Orgánica, ofrece cursos en los que se enseña la construcción de biodigestores para utilizar el biogás. Estos cursos se han diseñado como respuesta a inquietudes relacionadas con= el uso de la tecnología del biogás, manejo de desechos y producción de energía, principalmente. El programa empez&oacu= te; en el 2002 con asesorías, posteriormente se orientó a cursos = de capacitación y se hizo el diseño curricular para constituir el módulo “Producción de biogás”. En el año 2004 se dieron 2 cursos y 3 en el 2005

La señora Carmen Durán, funcionaria del Centro, informó que tienen programados= 4 cursos para productores en el 2006.  Los cursos son a nivel nacional, pero todos se imparten en  La Chinchilla, Oreamuno, provincia= de Cartago, donde está ubicado el Centro Nacional Especializado en Agricultura Orgánica. El curso se desarrolla en 32 horas repartidas = en 4 días y concluye con la instalación de un biodigestor. El 75% = es trabajo práctico y 25% corresponde a la parte teórica. El cup= o es de 15 personas por curso.

El INA tiene un programa de becas al que pueden acceder los interesados para conseguir fondos que les permitan sufragar los gastos de traslado, hospedaje y alimentación. = El INA hace un estudio socioeconómico con base en los documentos aporta= dos previamente por el interesado. La beca no siempre cubre la totalidad del ga= sto. Puede aprobarse sólo el correspondiente a hospedaje, transporte o alimentación.  La institución aporta los gastos propios del curso y los materiales.  El curso está dirigido a productores interesados en aprender sobre manejo de desechos, la lín= ea orgánica, nuevas metodologías en el campo, pero tambié= n se admiten estudiantes u otras personas interesadas; sin embargo, se da priori= dad a productores. En ocasiones se han hecho visitas para brindar apoyos puntua= les, como ayudar a definir el lugar donde se puede instalar el biodigestor.  El Centro Nacional Especializado en Agricultura Orgánica pertenece al Núcleo Agropecuario del INA= .

Los requisitos del curso s= on: estar relacionado con el sector agropecuario, dominio de las cuatro operaci= ones básicas, saber leer y escribir, ser mayor de 15 años.

El curso está clasi= ficado dentro de lo que el INA considera formación complementaria, ya que l= os objetivos se definen con el propósito de ampliar los conocimientos de los participantes.

Los contenidos del curso s= on:

“Clasificació= n de las fuentes de energía: solar eólica, hidroeléctrica, térmica y biomásica

Economía por el uso= de la técnica producción de biogás y abono orgánico

Eliminación de contaminantes

Conservación del am= biente

Tipos de biodigestores

Ubicación de la fos= a y preparación de la bolsa

Confección de la válvula de salida de gas metano y de la válvula de seguridad<= o:p>

Eficiencia energéti= ca de diferentes tipos de excretas animales

Condiciones del medio: pH, temperatura

Período de alimentación del biodigestor

Presencia de antibióticos, desinfectantes y otros en las excretas animales

Cálculo de la mater= ia seca requerida

Técnicas de aliment= ación del biodigestor

El efluente

La constitución química y microbiológica del abono orgánico=

Materiales y equipo del biodigestor

Riesgos del gas metano

Vida útil de los eq= uipos y materiales

Inocuidad del = abono y análisis microbiológico

Equipo de salu= d y seguridad ocupacional”[62]

Algunos de los encuestados indicaron que en los cursos sobre Porcicultura el instructor su= ele referirse al tema del biogás, por el alto rendimiento de la cerdaza<= span style=3D'mso-spacerun:yes'>  para producirlo y por la contamina= ción ambiental que generan las porquerizas.&nbs= p; El instructor Pablo Monge informó que también se ofrece información básica sobre la tecnología del biogá= ;s en los cursos sobre ganadería de engorde y producción de lech= e, con el fin de estimular el interés por el uso del biogás.

 2.6.5 Escuela de Agricultura de la Región Tropical Húmeda (EARTH)

La EARTH cuenta con amplia experiencia en la instalación de biodigestores de polietileno. Tiene= un biodigestor en operación desde hace 10 años y diversas publicaciones y material divulgativo sobre el tema. El biogás produc= ido se utiliza para cocción (de alimento para cerdos) y calentar las crías.

El Máster Raú= ;l Botero Botero, profesor del curso Sistemas Agropecuarios Sostenibles, intro= dujo en Costa Rica la tecnología utilizada por la Fundación CIPAV = de Colombia. Es autor de varias publicaciones sobre el biogás y un entusiasta promotor de la tecnología. En los cursos que imparte los estudiantes tienen la oportunidad de participar activamente en la instalación de biodigestores, en la zona de  Guácimo, donde se ubica la EARTH. 

La institución prom= ueve el uso de la tecnología del biogás y capacita a los interesad= os en el proceso de construcción, operación y mantenimiento de l= os biodigestores, como parte de un programa de apoyo a la comunidad. Tambi&eac= ute;n ha brindado capacitación a diferentes instituciones, entre ellas el = MAG y el ICE.

En abril del 2001, seg&uac= ute;n consta en un artículo del periódico La República, el rector de la institución manifestó “el plan académico tiene el enfoque de buscar soluciones a los problemas de l= as comunidades rurales, a las familias con menos posibilidades de tener acceso= al conocimiento y queremos estabilizar la zona rural…”[63]

El encargado de la producción de energía de la porqueriza de la EARTH declar&oac= ute; que las familias con una vaca de unos 400 kilos, cuyas excretas diarias ron= den los 18-20 kilos, tienen un potencial energético desperdiciado.  Según indica el funcionario= , el estiércol de una vaca es equivalente al de 10 cabras, 5 cerdos pequeños o una cerda adulta, para la generación de biog&aacut= e;s[64].

La EARTH utiliza el efluen= te para la alimentación de algas, que a su vez sirven de alimento a los cerdos, y para alimentar peces, que luego son consumidos en la misma institución.

2.6.6 Universidad  de Cost= a Rica

Entre finales de la década de los setenta y principios de los ochenta, el industrial de = la sal, Nicolás Scherer, quien tenía su actividad empresarial en Chomes, Puntarenas, se acercó a la Vice Rectoría de Investigación de la Universidad de Costa Rica, con la inquietud de interesar a la Universidad en el tema del biogás.  Había llegado al país después de participar en la Segunda Guerra Mundial.

Por otra parte, como resul= tado del alza en los precios del petróleo, el Instituto Centroamericano de Investigación y Tecnología Industrial (ICAITI), cuya sede est= aba en Guatemala, se interesó en promover la tecnología del biogás.  Se concret&oac= ute; un esfuerzo conjunto entre el ICAITI y el Banco Interamericano de Desarroll= o, y éste concedió un financiamiento no reembolsable para promover= el uso del biogás.  Dirigi= ó el proyecto Francisco Calzada Mejicano, del ICAITI.  Como resultado se organizó = una conferencia sobre biotecnología: “Estado del Arte de la  Bioconversión de Residuos Orgánicos para Comunidades Rurales”, en noviembre de 1978, en Guatemala, donde el ICAITI había empezado a trabajar el  tema.  El Instituto buscaba desarrollar el proyecto a un nivel más práctico y se escogió Costa Ri= ca como primera alternativa. Gerardo Chacón, profesor universitario, qu= ien había presentado un trabajo sobre biogás, ofreció una charla en la actividad de Guatemala. 

Según Gerardo Chacón la Universidad de Costa Rica se encargó de la parte académica, pero más del desarrollo. Se instalaron 2 biodigest= ores en el Alto de Ochomogo, en terrenos de la UCR, donde tiene una lecher&iacut= e;a, y otro en las instalaciones del MAG en Guápiles, con el ingeniero Ma= nuel Padilla.  Casi todo el financiamiento lo aportó el ICAITI.

A Nicolás Scherer s= e le brindó apoyo hasta en agricultura y se le construyó un biodigestor. Gracias al entusiasmo del señor Scherer, y con la ayuda= de la Universidad de Costa Rica, se instaló un biodigestor en la escuel= a de Chomes para cocinar los alimentos de los alumnos y el proyecto contemplaba = el uso del efluente en las eras sembradas por los niños.  Este tipo de experimento se hizo en varias otras escuelas y colegios hace más de 20 años.  Según Fernando Silesky, act= ual Decano de la Facultad de Ingeniería, fue de gran formación pa= ra los niños que vieron como con esos procesos se busca una sostenibili= dad con el ambiente.

A partir de 1981 se termin= a el proyecto y aparece el ITCR en escena.  En esa época se producía biogás para utilizarlo como combustible, para producir electricidad y cocinar la comida de los cer= dos.

Se empezó a perder interés en el tema cuando pasó la crisis del petróleo.  Ademá= s, entre 1984 y 1985 el biogás se hizo del dominio público, por = esa razón la UCR no se interesó más y los biodigestores dejaron de funcionar. Se instalaron biodigestores en algunos colegios agropecuarios.

Actualmente la UCR no desa= rrolla ningún programa sobre biogás.

2.6.7 Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITC= R)

La primera cri= sis energética, en 1973, marca el inicio de la búsqueda de opcion= es por parte de las universidades para sustituir los derivados del petróleo. En el Instituto Tecnológico de Costa Rica se crea un programa de investigación en energía no convencional, dentro = del cual se incluye la biomasa y ésta abarca la digestión anaeróbica. La segunda crisis se presenta a partir de 1979. Es justamente en el área de biodigestión donde le corresponde a Gabriel Castillo[6= 5] representar a la institución en la Comisión Nacional sobre la Biodigestión, creada en 1985. Si bien a nivel mundial hay muchos diseños de biodigestores, de diferente grado de complejidad y costo,= en el caso de Costa Rica los requisitos considerados importantes en la época son: sencillez del diseño y bajo costo.  Se buscan alternativas autóctonas, con el empleo de materiales de la zona y que puedan ser = construidos por lugareños.  El ITCR= saca dos modelos, los llamados  de = bolsa completa y de media bolsa con canal de agua. Ambos fueron impulsados por la institución. También brindan capacitación.  La Citizens Energy Corporation financia el programa durante un período que abarca entre 6 y 8 años, según manifestó Castillo.  Al pasar la primera crisis el prog= rama se desintegra y el financiamiento cesa.&nb= sp; Con la segunda crisis se retoma el programa pero ya no hay recursos externos disponibles.

En una segunda etapa se involucran Organizaciones No Gubernamentales (ONGs), el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), el MAG y algunas fundaciones. Se construyen biodigesto= res en Pérez Zeledón, Puriscal, San Carlos, Guanacaste, y nace un proyecto con Visión Mundial para involucrar a la zona de Upala, Los Chiles y La Cruz, que son los cantones más pobres con los índ= ices más bajos de desarrollo social en ese momento.  El propósito es triple: que puedan producir su propia energía, eliminar la deforestación = y la contaminación ambiental.  De nuevo se organizan talleres de capacitación.  El ITCR, por medio de Castillo, co= labora con Visión Mundial en la parte técnica, de 1992 a 1994 en un esfuerzo tripartito en el que Visión Mundial aporta los materiales y= las personas de las zonas beneficiadas, la mano de obra requerida. 

El ITCR tuvo dos biodigest= ores pero dejaron de operar hace mucho tiempo.&= nbsp;

Existe un programa integra= do por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, 4 universidades y el CONICIT, llamado Aula Móvil, que funciona de la siguiente manera:  personas de la comunidad acuden al= comité de ciencia y tecnología de la región para solicitar capacitación cuando hay una necesidad y entonces se organizan las actividades.  Por ejemplo, Cóbano ha solicitado capacitación para analizar la posibilida= d de introducir un modelo de biodigestor acorde con sus necesidades.   Señala Castillo que c= omo no se aprecia un ente rector que fije políticas en torno al tema, sino personas o instituciones de buena voluntad que están ayudando, como = las ONGs que facilitan recursos financieros y solicitan la asesoría del = ITCR en el área de capacitación, no hay esfuerzos sostenidos en el tiempo.

Siempre hay interesados qu= e se acercan al ITCR para solicitar que los visiten, pero la institución = no tiene programas, recursos ni personal asignados a iniciativas para la producción de biogás.  El señor Castillo, ante la falta de tiempo por sus responsabilidades actuales, sólo les puede brindar orientación por teléfono.  En este momento el ITCR apoya algunos proyectos en Tilarán, apoyo que terminará en diciembre del 2005.

2.7 Instituc= iones que brindan asesoría para la instalación de sistemas de producción de biogás

La institución que más fuertemente trabaja en el campo de la asesoría para la instalación de biodigestores en el país es el MAG.  Trabajan principalmente con porque= rizas y el fin del biogás producido es cocinar, calentar, y aprovechar el efluente.

El ICE está m&aacut= e;s interesado en promover experiencias que conduzcan a la generación de electricidad, para lo cual se requiere de cantidades significativas de anim= ales y los biodigestores instalados bajo la guía de las Unidades de Manej= o de Cuencas buscan proteger las aguas de ríos y quebradas de la contaminación, debido a que la electricidad generada en el paí= ;s es mayormente hidroeléctrica.

Las experiencias de la CNFL están orientadas también a la generación eléctr= ica y funcionan como proyectos piloto.

El Instituto Nacional de Aprendizaje  ofrece cursos de capacitación para instalar  biodigestores, y promueve el uso de la tecnología en los curs= os que imparte sobre porcicultura.

El IDA ha realizado esfuer= zos conjuntos con el IMAS y el MAG en este campo.

La EARTH también pr= omueve la instalación de biodigestores en las zonas aledañas a su se= de por medio de un programa de apoyo a la comunidad y desempeña un papel asesor.  El ICE ha sido una de= las instituciones que ha recibido asesoría en este campo.

La Fundación para el desarrollo del Área de Conservación Arenal (FUNDACA) y la Asociación para el Manejo de la Cuenca del Río Tempisque (ASO= TEM) son dos organizaciones activas en la promoción de biogás en el país. 

 Algunas instituciones como la Fundación para el Desarrollo de las Comunidades del Sur (FUDECOSUR) = y la Fundación Unión y Desarrollo de las Comunidades Campesinas (FUNDECOCA) realizaron esfuerzos conjuntos en la zona sur y en la regi&oacu= te;n Huetar Norte, con el Programa de Pequeñas Donaciones del Programa de= las Naciones Unidas para el Desarrollo, mediante el proyecto “Capacitación e Instalación de Biodigestores”, pe= ro no existe seguimiento y las personas que estuvieron involucradas ya no trab= ajan con las fundaciones mencionadas. &nbs= p;

Visión Mundial también ha estado involucrada en proyectos de biogás en comunidades rurales pobres, lo mismo que la Fundación Neotróp= ica.

La Cooperativa de Producto= res de Leche Dos Pinos R.L. promueve la instalación de biodigestores en diferentes puntos del país.

2.8 Oportuni= dades de financiamiento

Dos instituciones que han brindado financiamiento en la zona sur son el PNUD y BOSCOSA.

La Asociación de Desarrollo Sostenible San José Rural (ADESSARU) ha instalado biodige= stores con aporte de Fundecooperación.

Según la oficina de= l MAG en San Mateo[6= 6], próximamente estarán disponibles fondos del gobierno de Itali= a, por medio de la Secretaría Permanente de la Comisión Costarricense de Cooperación de la UNESCO, para promover la instalación de biodigestores en la cuenca del Río Machuca.  La cooperación está dirigida a pequeños y medianos productores.

La Dirección Region= al de Heredia, del Instituto de Desarrollo Agrario (IDA), trabaja en conjunto con= el Instituto Mixto de Ayuda Social en microproyectos de construcción de biodigestores, como parte del programa Proinder, del IDA. El primer paso pa= ra optar por apoyo financiero, el cual se otorga en calidad de donación= , es completar una ficha del IMAS, donde se consigna información básica del solicitante. El IMAS hace el estudio socioeconómico para determinar si el interesado califica como persona de bajos recursos, q= ue no tiene acceso a préstamos, para el módulo productivo. La finalidad del apoyo es mejorar la calidad de vida del productor, al incidir= en la factura del gas y de la electricidad.&n= bsp; El interesado debe tener animales (vacas o cerdos) que generen la materia prima para la producción de biogás. Se supervisa el u= so del biodigestor durante un tiempo establecido.  Para tener acceso a la colaboración es necesario que por lo menos un miembro de la pareja s= ea costarricense.  El programa tr= abaja bajo la modalidad de aporte de materiales (no se entrega dinero). El biodigestor se construye con el soporte de un técnico.  El beneficiario prepara la fosa y = aporta la mano de obra.  El programa inició en el 2004.

En el Ministerio de Agricu= ltura se va a empezar a implementarse un Programa de Fomento de la Producci&oacut= e;n Sostenible, que se financiará con fondos provenientes de un préstamo del BID al MAG.  Con estos recursos, que se darán como un incentivo para generar benefici= os ambientales, se podrá cubrir hasta un 30% del monto de la inversión para poner a funcionar un biodigestor, y en los casos en q= ue el MAG no pueda brindar asistencia técnica, se podrá cubrir h= asta un 50% del monto correspondiente a ese rubro. Los recursos se manejar&aacut= e;n a través de organizaciones de productores que cumplan con los requis= itos que se establezcan.  El progra= ma, que salió publicado en el periódico oficial La Gaceta, No. 81= del 27 de abril del 2004, está a la espera del refrendo de la Contraloría  de la República para iniciar actividades.[67]

El ICE ha incentivado la instalación de biodigestores mediante asistencia técnica gratuita  y aporte de material= es, en algunos casos. Se ha trabajado en forma conjunta con los productores, de mo= do que hay aportes de ambas partes. También se han coordinado acciones = con el MAG.

  [68]

3.2 Ciclo de vida

Todo proye= cto, independientemente de su naturaleza, por su carácter dinámico, tiene un ciclo de vida. Las cuatro fases que lo conforman son: “preinversión; promoción, negociación y financiamiento; inversión o ejecución, y operación o funcionamiento”[69].

Previo al desarrollo del ciclo se define el problema, la necesidad o la situaci&oacut= e;n que se pretende mejorar.

En todas l= as fases hay una combinación diferente de aspectos financieros,  presupuestarios, insumos, recursos humanos y otros, que se conjugan en un proceso que da como resultado un producto.  El producto de una = fase puede constituir un insumo para otra etapa.

El ciclo d= e vida de un proyecto es importante para la toma de decisiones y si bien no todos = los proyectos encajan en este modelo, constituye una guía útil.

3.2.1 Fase de Preinversión

En esta  fase se realizan los estudios nece= sarios para formular el proyecto, el que se plasmará en un documento cuyo n= ivel de profundidad y análisis estará determinado por la naturalez= a y el tamaño del proyecto. El documento,  producto de esta fase, puede elabo= rarse a un simple nivel de identificación del proyecto, de perfil, de prefactibilidad o de factibilidad.  Cada uno de ellos refleja un mayor análisis y amplitud de los estudios, por lo tanto a mayor profundidad del estudio, el grado de incertidumbre en la toma de decisiones es menor.  Como mínimo debe contarse c= on un perfil para tomar la decisión de ejecutar un proyecto, ya que la identificación sólo permite determinar si es o no es importante.  En esta etapa es = donde se valora si vale la pena intervenir para resolver el problema, satisfacer = la necesidad o mejorar una situación.&= nbsp;

3.2.2 Fase de Promoción, negociación  y financia= miento

Esta etapa es de extraordinaria importancia. En ella se dan las negociaciones necesarias para obtener los recursos financieros indispensables para el proyecto y para lograr su aceptación por parte de las autoridades y entes que deben aprobar el proyecto para su ejecución.   Se debe tener presente que p= ara llevar a cabo un proyecto no sólo se requieren fondos, pues la oposición de las instituciones, grupos organizados, comunidad, socie= dad civil, etc., e incluso de los mismos beneficiarios, puede ser tan fuerte qu= e el proyecto no tenga posibilidades de llevarse a cabo.  De ahí la importancia de los conceptos: viabilidad (que tiene carácter político) y factibilidad (de orden técnico). La primera se crea, la segunda se demuestra.  La viabilidad a ni= vel de institución y beneficiarios debe empezar a trabajarse desde que se inicia el proceso de identificación del proyecto. La negociaci&oacut= e;n del financiamiento empieza cuando el documento de proyecto está como= mínimo a nivel de perfil. En esta etapa se identifican los organismos financieros,= que usualmente exigen la presentación del documento de proyecto de acuer= do con lineamientos específicos elaborados por ellos para este fin.  “El resultado de esta fase e= s el documento de proyecto con viabilidad política y financiamiento aprobado”.[70]

3.2.3 Inter-fase de Diseño final=

En proyectos de gran envergadura, como una planta hidroeléctrica,  se incluye otra etapa antes de la Inversión: el Diseño Final.&= nbsp; En ésta se prepara el diseño definitivo de las obras de infraestructura, se revisan aspectos relacionados con terrenos, área= de influencia, contratación de obras. En estos casos, con el dise&ntild= e;o se inicia la fase de inversión. El producto de esta inter-fase es el documento de proyecto con su diseño final a punto para arrancar con = la etapa de ejecución.

3.2.4 Fase de Inversión o ejecución

En esta fase se realizan las actividades necesarias para ejecutar físicamente el proyecto, de conformidad con el documento elaborado e= n la fase de Preinversión.  = En esta etapa se hace realidad el proyecto. Se emplean recursos financieros pa= ra una serie de erogaciones como la contratación de mano de obra, compr= a de materiales, maquinaria, equipo, terrenos, etc., construcción de infraestructura, entre otros.  En esta fase se elabora el manual de ejecución, se da un proceso de contrataciones, y luego de ejecutar el proyecto se procede a su entrega.  En el manual de ejecución se contemplan las actividades a realizar, con sus fechas de inicio y terminación y el programa de desembolsos, se determina el modelo organizacional más adecuado para el proyecto y para la institución dueña del proyecto, se incluye el seguimiento y control del avance de la obra, financiero, y de los estándares de calidad de las actividades a realizar, se planifica el sistema de información que permitirá descubrir las desviaciones, y tomar medidas para corregir el rumbo de modo que sea posible el logro de los objetivos.  El manual es la guía de la persona que gerencia el proyecto para llevar a buen término esta fase.  En = esta etapa también se definirán las contrataciones que se deberán realizar para obtener los bienes y servicios que se requerirán para alcanzar los objetivos del proyecto, así como aspectos relacionados con la selección y adjudicación de los = contratos. El resultado final de esta etapa es el proyecto listo para entrar en operación.

3.2.5 Fase de Operación o funcionamiento

Como su no= mbre lo indica esta es la etapa de operación del proyecto y es justamente el funcionamiento del proyecto lo que constituye el producto final de esta fas= e. Hay un proceso de maduración que se extiende desde que se inicia el funcionamiento del proyecto hasta que alcanza el nivel de producción= de la capacidad instalada. En la operación se producen los bienes o se = da la prestación del servicio objeto del proyecto.  Es aquí donde se resuelve el problema, se satisface la necesidad o se logra la mejoría perseguida.  El concepto de vi= da útil, componente de esta fase, está dado por la duració= ;n del proyecto una vez alcanzado su pleno desarrollo.

Como parte= de esta fase se debe contemplar una función de evaluación, a la que se llama ex-post y que se aplica en tres momentos diferentes: durante el proce= so de desarrollo, cuando se llega al nivel de producción previsto para = la capacidad instalada (nivel de maduración) y al final de la vida útil del proyecto.  Es aquí donde se miden los productos, efectos e impactos. 

3.3 Evaluación

Los proyec= tos deben ser evaluados en sus diferentes etapas, con el fin de asegurar el cumplimiento de los objetivos propuestos.

“La evaluación de un proyecto consiste en realizar una comparació= n, de acuerdo a uno o varios patrones o normas previamente establecidos, entre= los recursos que se estima puedan ser utilizados por el proyecto, y los resulta= dos esperados del mismo, con el propósito de determinar si se adec&uacut= e;a o no a los fines u objetivos perseguidos y permita la mejor asignació= ;n de los recursos disponibles”.[71]

La evaluación es un proceso continuo por eso no es parte del ciclo de v= ida.

3.3.1 Tipos de evaluación=

Existen tr= es tipos de evaluación que se aplican en diferentes etapas y tienen distintos propósitos:  evaluación exante, durante y expost.

3.3.1.1 Evaluación exante<= /span>

Se da en la fase de preinversión y de promoción, negociación= y financiamiento.  Constituye una evaluación anticipada.  La decisión a tomar es si se continúa, se desecha o se cambia de escenario.

En la fase de Preinversión, una vez formulado el proyecto, se realizan 3  evaluaciones: Financiera, Económica/Social y Ambiental.

La evaluación exante sirve a los entes financieros para la toma de decisiones sobre la asignación de recursos al proyecto; ademá= s, se analiza el grado de confiabilidad en la institución que lo ejecutará y el nivel de prioridad y aceptación a nivel institucional.  En la parte ambiental se hace una valoración global de los impactos previstos en= el ambiente.  Todo esto permite el análisis de las alternativas propuestas con el fin de que la seleccionada sea la mejor.

3.3.1.2 Evaluación durante

Se da en l= as etapas de Inversión o Ejecución y en el Diseño final.<= span style=3D'mso-spacerun:yes'>  Se evalúa sobre la marcha p= ara analizar si se está avanzando según se determinó en la Preinversión.

El propósito es identificar los problemas o dificultades que se present= an en aspectos administrativos, programáticos, de control, etc. para hacer  correcciones en el mome= nto oportuno con el fin de aumentar la posibilidad de éxito del proyecto= .

Durante la ejecución del proyecto se mide el avance físico (construcción de la obra) y el avance financiero (si las erogaciones= se realizan de acuerdo con lo programado) y se califica la calidad de las obras (cumplimiento de las especificaciones).

3.3.1.3 Evaluación expost=

Se aplica en tres momentos diferentes de la etapa de funcionamiento:

  • Al inicio de la fa= se de operación
  • cuando el proyecto alcanza su nivel de maduración y
  • al final de la vida útil.

Es en este proceso donde se miden productos, efectos, e impactos.

<= ![if !supportLists]>Ø      Cuando el proyecto inicia su operación se miden sus productos (resultados): la calidad, eficienci= a, si el producto o servicio llega a los beneficiarios, la pertinencia, la satisfacción de los beneficiarios.

<= ![if !supportLists]>Ø      A mediano plazo se pueden medir los efectos que el proyecto ha causado en la población beneficiaria (objetivos intermedios o específicos).

<= ![if !supportLists]>Ø      Cuando el proyecto llega al final de su vida útil se pueden medir los impactos sobre el desarrollo económico y social del país y sobre los beneficiarios directo= s e indirectos del proyecto. Se hace un análisis entre los productos y l= os efectos e impactos que ha generado el proyecto.

Eficacia es una medida del grado de éxito de un proyecto o programa  en el logro de sus objetivos. Se evalúa el cumplimiento de objetivos y resultados de los proyectos y acciones comparando lo previsto con lo realmente alcanzado.

La eficiencia m= ide la productividad del proceso de ejecución de un proyecto. Se refiere a = la conversión de los insumos en resultados, mediante la ejecució= n de las actividades del proyecto. Se refiere a la utilización de los recursos en relación con los resultados obtenidos (relación costo-beneficio).

Pertinencia e= s el grado en que la justificación y objetivos de un proyecto son o siguen siendo adecuados, significativos y válidos, en relación con las necesidades y problemas previamente identificados.

Se entiende por Producto e= l resultado concreto que las actividades deben generar para alcanzar su objetivo más inmediato. El producto constituye el primer nivel de resultados dentro el ciclo de maduración de un proyecto, cuando se termina su ejecución. En ocasiones cuando se pide que se identifique= los productos del proyecto, se refiere a la identificación de los result= ados que permitirán la solución de la problemática identificada.

Impacto se refiere a los cambios positivos y negativos, directos o indirectos, que se = generan en el territorio y en las actitudes y comportamientos de los beneficiarios = como resultado de un programa o proyecto. Van más allá de los resultados específicos de las acciones.

También se realiza evaluación expost de la etapa de ejecución del pro= yecto. Ésta sirve para identificar las desviaciones surgidas en la ejecución respecto a lo programado, los problemas enfrentados, así como para indicar las recomendaciones que se plantearon, si fuer= on atendidas  y si se obtuvieron = los resultados esperados para alcanzar los objetivos inmediatos. No permitirá hacer correcciones al proyecto puesto que la etapa est&aac= ute; concluida, pero las recomendaciones sirven como lecciones aprendidas que serán de utilidad para la toma de decisiones sobre diferentes aspect= os de proyectos similares en el futuro o de otros que se estén ejecutando. 

En proyectos pequeños de recursos y alcance limitados existe la posibil= idad de realizar evaluaciones expost durante la operación, basadas en técnicas de carácter cualitativo, como talleres de discusión, criterio de experto, grupos focales.  Este tipo de evaluación tie= ne un énfasis fuerte en la participación,  exige menos rigor científic= o y tiene un costo menor que el de otros diseños de evaluación. La información entregada de esta forma resulta de utilidad para percibir las fortalezas y limitaciones en la prestación de los servicios, la participación o la cobertura, y permite tomar medidas para el perfeccionamiento del proyecto. El desafío es desarrollar sistemas d= e evaluación que se conviertan en mecanismos de participación para mantener una comunicación y retroalimentación constante con los beneficiar= ios de los proyectos, para facilitar tango la gestión como la toma de decisiones.

Un nuevo concepto de evaluación[72] considera que el marco de cualquier evaluación tiene que ser la estrategia de la empresa.  El sistema de medición que parte de este concepto debe avanzar hacia la evaluación de la efectividad, más que de la cantidad de resultados o productos.  Este sistema requiere que los juicios subjetivos sean mínimos, ser lógico y aportar un marco comparativo basado en el conocimiento de la experiencia de muchas empresas. La evaluación bajo esta propuesta requiere de información y experiencia por parte del grupo evaluador.=   Por otro lado se sugiere involucra= r en el proceso de evaluación diez factores: entre ellos, el sistema de selección de proyectos, procedimiento de planeación y gestión de proyectos, la efectividad en la transferencia de la tecnología, el sistema de motivación del personal técn= ico. 

3.4 Tecnología del Biogá= s

3.4.1  Esa fuente de energía llamada biogás

Se conoce = como biogás la mezcla de gases que resulta de la descomposición de= la materia orgánica, gracias a la acción bacteriana, en condicio= nes anaeróbicas (sin aire). Tiene un alto valor calórico: 4.700 a 5.500 kcal/m3 aproximadamente[73].  En el anexo 4 se explica có= mo se produce el biogás.

La producción de biogás es un fenómeno natural que permit= e la descomposición de la materia orgánica, pero sólo se re= aliza si se dan ciertas condiciones:

ü  &nbs= p;   ausencia de oxígeno en el proceso

ü  &nbs= p;   la materia prima debe contener nitrógeno

ü  &nbs= p;   temperatura entre 10º y 35º centígrados. La óptima es 35ºC.  Temperaturas inferiores a 10ºC retardan la descomposición y pueden hasta detenerla.   

ü  &nbs= p;   Acidez: la reacción debe ser ligeramente alcalina. La producción de biogás se lleva a cabo manteniendo= el pH entre 6,6 y 7,6; sin embargo, el pH óptimo es de 7,0-7,2. Cuando = el pH cae por debajo de 6,6 se inhibe en gran parte la acción de las ba= cterias metanogénicas.

ü  &nbs= p;   Tiempo de retención: es variable y depende = de los diferentes factores enunciados.

ü  &nbs= p;   Relación Carbono-Nitrógeno: las bacterias requieren de estos dos componentes para su crecimiento, pero cons= umen el Carbón más rápido que el Nitrógeno. Para que= el proceso marche en forma óptima la relación entre Carbono y Nitrógeno debe mantenerse en 30:1.

<= ![if !supportLists]>ü  &nbs= p;   Porcentaje de sólidos: el material a ser fermentado contiene por lo general al menos un 18% de sólidos. =

<= ![if !supportLists]>ü  &nbs= p;   El tamaño de las partículas del mate= rial a ser digerido.

<= ![if !supportLists]>ü  &nbs= p;   El material debe diluirse con agua.

<= ![if !supportLists]>ü  &nbs= p;   Toxicidad: La alta concentración de antibióticos, antihelmínticos y otras sustancias orgán= icas o inorgánicas (consumidas por el ganado, cerdos, etc.) pueden inhibi= r el proceso y hasta eliminar las bacterias anaeróbicas en el digestor.

Las bacter= ias anaeróbicas son una de las formas más antiguas de vida en la tierra. Los procesos anaeróbicos y aeróbicos (con aire) son l= os que desdoblan la materia de origen orgánico para la recuperaci&oacut= e;n de nutrientes, lo que permite la continuación del ciclo vital.  Los principales beneficios de la digestión anaeróbica son: el reciclaje de nutrientes, el tratamiento de desechos y el control de olores. 

Los principales componentes del biogá= s y su proporción aproximada son:

Metano (CH4):    &n= bsp;            = ;            &n= bsp;     55% - 70%

Anhídrido  carbónico (CO2):=         &= nbsp;   35 - 40%

Nitrógeno (N2):    &nb= sp;            =             &nb= sp;    0,5 – 5%

Hidrógeno (H2):    &nb= sp;            =             &nb= sp;   1 – 3%

Sulfuro de hidrógeno (SH2): 1 – 3%

Trazas de vapor de agua:    &n= bsp;           1%<= o:p>

El aporte calórico principal lo ofrece el metano, cuyo peso específico = es de alrededor de 1 kg/m3.  La molécula de metano tiene un átomo de carbono y cuat= ro de hidrógeno. Este gas arde con llama azul con vetas anaranjadas y no produce hollín, ni humo, no es venenoso y su grado de inflamabilidad= es muy bajo, posee un olor característico que desaparece al arder.=

Segú= ;n el tipo de biomasa utilizada, 100 Kg de estiércol y desperdicios vegeta= les, deben producir las siguientes cantidades de Biogás[74]:

Cuadro Nº 16        =             &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;            =               =             &nb= sp;            =             &nb= sp;            =             &nb= sp;           

Producción de biogás según la fuente

Gallinaza<= /span>

15 – 30 m3=

Estiércol de c= erdo

4,5 – 6,5 m3

Estiércol de g= anado vacuno

2,6 – 3,2 m3

Paja o hierba

2,6 – 3,0 m3

Desperdicios de horta= lizas verdes y frutas

2,6 – 3,0 m3

 = ;

Fuente: Chacón Valle, Gerardo.  Biogás. Energía a partir de desechos agroindustriales.

Escuela de Ingenierí= ;a Química.  Universidad de Costa Rica. 1981. p. 10

 

Antes de tomar la decisión de instalar un biodigestor es necesario analizar las siguientes variables:

ü      La topografía del terreno

ü      La clase de suelo y nivel del agua en el suelo

ü      La disponibilidad de agua

ü      El á= ;rea disponible

ü      La ubicación del terreno

ü      El tama&nt= ilde;o de la granja y el número de animales

ü      El manejo = de la explotación

Es conveniente que el terreno tenga pendientes que favorezcan el flujo de agua= por gravedad, de lo contrario hay que hacer costosos movimientos de tierra por canales o recurrir a bombas de agua para su desplazamiento, lo que puede no estar al alcance del interesado.

La posibilidad de filtración de agua en el suelo o de contaminar aguas superficiales, así como la cantidad de agua disponible implica un proceso de selección entre las alternativas disponibles.<= /span>

Habrá de destinarse un área para la construcción de la infraestruct= ura necesaria para el procesamiento de las excretas.   

No se debe olvidar que en = las explotaciones pecuarias, además de la rentabilidad económica,= es imprescindible la viabilidad ecológica.

Para que se haga el enlace= entre producción y protección ambiental, se debe tomar conciencia de que hay actividades que contaminan, y a partir de ello se debe pensar en  las medidas para reducir el efecto= negativo que genera dicha actividad. Por eso es imprescindible adecuar el manejo productivo con la finalidad de reducir la cantidad y el poder contaminantes= de los residuos, para utilizar posteriormente sistemas de tratamiento que evit= en o minimicen el daño al ambiente y de ser posible, aprovechen las cualidades nutritivas, energéticas y productivas de ciertos remanent= es finales.

3.4.2  Orígenes de la tecnología para producir biogás<= o:p>

Hay evidencia anecdótica[75] de que el biogás fue utilizado durante el siglo X antes de Cristo en Asiria, para calentar el agua para bañarse. Se menciona que Jan Bapt= ita Van Helmont determinó en el siglo XVII que los gases inflamables podían desarrollarse a partir de materia orgánica en descompo= sición y que Alessandro Volta concluyó en 1776 que había una correlación directa entre la cantidad de materia orgánica en descomposición y la cantidad de gas inflamable producido.  También se menciona que en = 1808 Sir Humphry Davy determinó que el metano estaba presente en los gases producidos durante la digestión anaeróbica de las excretas del ganado.

El profesor Raúl Botero de la EARTH sostiene que la tecnología d= el biogás data de 1773 y que surgió en China, donde actualmente = hay más de 5 millones de biodigestores y cerca de 1.300 millones de habitantes.   En 1994, según el World Energy Assessment 2004, 5 millones de plantas caseras estaban operando satisfactoriamente en China.[76]

El profesor Gerardo Chacón, de la Universidad de Costa Rica, al ser entrevistado sobre el tema, manifestó que la tecnología surgió en La India a fines del siglo XVIII, que inicialmente existía un proceso aeróbico en el que se quemaba la boñiga para cocinar los alimentos -una costumbre de las clases altas- y que el proceso se fue depur= ando hasta llegar a convertirse en anaeróbico.

La primera= planta para producir biogás de que se tiene conocimiento fue construida en = un leprosario en la India en 1859.

En 1884, P= asteur, con base en investigaciones sobre la producción de gas a partir de residuos animales, propuso su utilización para la iluminación= de las calles.

La digestión anaeróbica llegó a Inglaterra en 1895 cuando= se obtuvo biogás de un sistema cuidadosamente diseñado de tratamiento de aguas negras y se usó como combustible para lámparas de la calle en Exeter.&nbs= p; El desarrollo de la microbiología como una ciencia llev&oacut= e; a varios investigadores a identificar bacterias anaeróbicas y las condiciones que promueven la producción de metano, en la déca= da de 1930. 

Segú= ;n indica el ingeniero Mario D. Penagos Gozalbo, en su artículo “= Desarrollo de los digestores de biogás”, a principios de los años ochenta ya existían en la India siete millones de digestores[77].

En China e India hay una tendencia a usar sistemas más grandes y m&aacu= te;s sofisticados con mejores controles de proceso que generan electricidad.

 

En Europa el proceso fue usado de manera extensiva cuando el suministro de energía se redujo durante y después de la Segunda Guerra Mundial.  Hacia el año = 2000 más de 600 biodigestores ubicados en fincas operaban en Europa donde= el factor clave identificado en las exitosas instalaciones es su simplicidad de diseño.

En Alemani= a  se instalaron alrededor de 250 sis= temas para producir biogás en un lapso de cinco años, en la década de los 90.

El pa&iacu= te;s con la mayor experiencia en usar biodigestores en gran escala ha sido Dinamarca donde hay más de 15 plantas grandes en operación.  

En Asia y África hay gran cantidad de instalaciones que producen biogás= .

En Am&eacu= te;rica Latina, las experiencias más viejas se remontan a la década de los sesenta, en México y Guatemala.

En Costa R= ica, el señor Nicolás Scherer y la Escuela de Ingeniería Química introdujeron la tecnología, según reporta el ingeniero químico Gerardo Chacón Valle.[78] En esto jugó un papel determinante el Instituto Centroamericano de Investigación y Tecnología Industrial (ICAITI), con sede en Guatemala, a partir de la segunda mitad de la década de los 70.  El ICAITI vislumbraba ya este tipo= de iniciativas y  la escalada en = los precios del petróleo favoreció la aplicación de esta tecnología.  El ICAITI,= con fondos aportados por el Banco Interamericano de Desarrollo, buscó un país donde desarrollar un proyecto de esta naturaleza a nivel práctico y escogió a Costa Rica. Ya en 1978 el profesor Chacón Valle había presentado un trabajo sobre biotecnología en ese instituto y en 1979 el ICAITI organizó u= na actividad sobre  el tema.  En Costa Rica colaboraron con el proyecto la Universidad de Costa Rica y el Instituto Tecnológico. Posteriormente, el 10 de enero de 1985, en la administración de Luis Alberto Monge, mediante el Decreto Ejecutivo No. 15963, se creó la Comisión Nacional sobre Biodigestión, y el 10 de febrero de 1= 986 se emitió el decreto No. 16892 para reformar la integración d= e la comisión (ver anexos No. 6 y No. 7).  Las tareas de la comisión i= ncluyen: “…coordinar las acciones que se realizan en el campo de la digestión anaeróbica, fomentar la investigación sobre posibles aplicaciones de la tecnología, identificar los sitios del país que reúnen las condiciones mínimas para la instalación de biodigestores, establecer programas de evaluaci&oacut= e;n y mantenimiento de los ya construidos y promover el desarrollo de paquetes tecnológicos en los cuales se incluya el uso del biogás, del efluente y los beneficios ecológicos como medio de saneamiento ambiental.”[79]

Por su par= te el ingeniero agrónomo Lázaro Vargas, ex funcionario del MAG, qui= en se enteró de la tecnología del biogás y sus posibilida= des en el mundo, en la segunda mitad de la década de los 70, por medio de literatura que circuló el Vice Ministro de Agricultura y Ganadería de entonces, comentó que desde antes de los 80, como funcionario del MAG, promovió y asesoró la instalación= de biodigestores, sin que hubiera marco legal ni políticas de promoción de la tecnología, y que antes de pensionarse, en el año 84, se habían instalado alrededor de 50 unidades, para producir abono orgánico y energía para cocinar.

3.4.3 Modelos de biodigestores <= /b>

Hay una amplia variedad de modelos de digestores para producir biogás. L= os más antiguos fueron desarrollados en China e India. El modelo chino = es de concreto, pero en el trópico, con los cambios de temperatura se producen procesos alternos de dilatación y contracción, que favorecen la aparición de rajaduras, lo que ocasiona fugas en el biodigestor, además de tener un costo más elevado, por lo que este modelo no cuenta con una divulgación amplia. 

El recipiente que contiene el gas está incorporado al digestor, por ell= o la entrada y salida de desechos se efectúa por gravedad. Por su estruct= ura se produce una agitación automática.

La tapa tiene forma semiesférica y es fija, con el inconvenie= nte de permitir la fuga de gas.

Originalmente el modelo chino presentaba problemas de gelatinación de la materia, por lo que fue modificado hasta que se le dio una forma abombada y achatada.


Grá= fico No. 3

Modelo de digestor tipo= chino[80]=

 

 

 

Hace dos siglos se ideó un modelo en la India, al que se llamó “de campana flotante”.  Éste es de concreto con una campana metálica.

El tipo hindú tiene como principales características que la cámara digestora se ubica  bajo el suelo. La campana puede ser de hierro, fibra de vidrio o plástico, la que se superpone en la materia orgánica y realiz= a un movimiento hacia arriba, conforme se produce el gas.  Su función específic= a es acumular gas y darle cierta presión. La cámara digestora es circular aunque puede ser cuadrada.  La entrada de la mezcla y la expulsión del remanente se efectúan por gravedad. En modelos pequeños la agitació= n se logra con el flujo de entrada y salida. La India ha desarrollado una amplia variedad de diseños para diferentes condiciones.

Gráfico No. 4

Esquema general de digestor de domo flotante tipo = hindú[81]=

 

 

El modelo más frecuentemente utilizado en Costa Rica está basado en uno= de Taiwán, con una bolsa de polietileno, y es de bajo costo (ver anexo = No. 3).

En general, el recipiente o tanque donde se produce el biogás, llamado biodigestor,  puede ser hecho = de cemento, ladrillo, metal o plástico.  Tiene forma cilíndrica o esférica y posee dos conductos: uno=   de entrada a través del que se suministra la materia orgánica, como excretas animales o humanas, aguas residuales de las ciudades, desechos de mataderos, etc., mezclados con agua, en determinadas proporciones, y uno de salida, por el cual  se  descarga el residuo de la digesti&= oacute;n bacteriana. Los materiales que ingresan y abandonan el biodigestor reciben = el nombre de afluente y efluente respectivamente.   El proceso de digestió= ;n realizado dentro del biodigestor libera la energía química qu= e se encuentra en la materia orgánica, la que se convierte en biogá= ;s.

3.4.4  Usos del biogás

Como se ha indicado a lo largo de este trabajo, el biogás puede ser utili= zado principalmente en:

= Ø  &n= bsp;   Cocción de alimentos

= Ø  &n= bsp;   Alumbrado

= Ø  &n= bsp;   Refrigeración

= Ø  &n= bsp;   Secado de granos

= Ø  &n= bsp;   Funciones térmicas: calentamiento de animal= es pequeños y de agua

Ø      Ventilaci&= oacute;n

Ø      Generaci&o= acute;n de energía eléctrica

= Ø  &n= bsp;   Combustión de motores

3.4.5   = ;    Capacidad energética del biogás y equivalencia con otras fuentes

 

Capacidad energé= tica

3D"LlamadaPermite cocinar 3 comidas para una familia d= e 5 a 6 miembros

        &= nbsp;           &nbs= p;            &= nbsp;  Mueve un motor de 1 caballo durante 2 horas

        &= nbsp;           &nbs= p;            &= nbsp;  Equivale a 0,7 Kg de petróleo

        &= nbsp;           &nbs= p;            &= nbsp;  Puede mover un camión de 4 toneladas a 28 Km

Da iluminación igual a la de un foco de 60-100 watts por 6  horas[82]

Gráfico No.  5

Equivalencia de la producción de biogás con otras fuentes energétic= as[83]=

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


3.5  ¿Por qué utilizar biogás?=

Ante la es= calada de precios del petróleo, generada por el crecimiento de la demanda mundial y cierto grado de incertidumbre en el abastecimiento, debido a los problemas bélicos y políticos que afectan a países productores del Medio Oriente, aunado a dudas en relación con el niv= el de reservas y a la ineficiente capacidad de refinación en los países consumidores, es necesario buscar fuentes alternativas de ene= rgía que satisfagan el crecimiento de la demanda en forma parcial o total.<= /o:p>

 A los c= ostos del petróleo y los productos refinados debe sumarse la contaminación ambiental generada por el consumo de esos combustibles= (emisión de gases) y la salida de divisas para adquirirlo, lo que compromete la situación económica del país.=

Desde la óptica del desarrollo, el biogás, específicamente en la modalidad que nos interesa (utilizando excretas de animales), tiene la particularidad de que la materia prima se obtiene localmente y no hay que p= agar por ella, disminuye la contaminación de las aguas y del aire, no dem= anda salida de divisas, a nivel de pequeñas fincas no requiere de inversi= ones cuantiosas, es de fácil instalación, manejo y mantenimiento, además el efluente es un abono de excelente calidad. 

Sin duda e= ste método constituye una alternativa para que los países del ter= cer mundo puedan satisfacer, principalmente en el área rural, la demanda= de combustible y fertilizantes, disminuyendo la deforestación (por la c= orta de leña), la contaminación de las aguas y el aire, y mejorand= o el nivel de vida de las familias mediante la utilización de materiales = que se desechan.

3.6  Ventajas de la tecnología para producir  biogás

3.6.1 Tratamiento de desechos

Promueve el reciclaje de excretas.

Es una tec= nología simple, segura y efectiva para el tratamiento de desechos.

El biodigestor funciona con desechos orgánicos como excretas animales y humanas y residuos agrícolas, disponibles localmente, que no tienen ningún valor y que contaminan el ambiente si no reciben un tratamien= to adecuado.

Requiere m= enos espacio de terreno que un relleno sanitario o un proceso de descomposición aeróbico.

El biodige= stor puede instalarse bajo tierra para disminuir el espacio ocupado y reducir al mínimo la influencia de temperaturas bajas en invierno, manteniendo así la eficiencia.

Los desech= os de un proceso se convierten en productos útiles: energía, fertiliza= nte y alimento (para peces).

3.6.2 Salud e higiene

Por ser un= proceso anaeróbico mata hongos y bacterias.

No es vene= noso.

No genera hollín ni humo al arder.

Su utilización en la cocina no provoca daños a la salud de las personas.

Mejora las condiciones higiénicas: se reduce la cantidad de insectos y parásitos en la zona.

Actúa como reductor de la carga contaminante de la materia orgánica.<= /o:p>

3.6.3 Beneficios energéticos

Se produce= y usa in situ.

Genera un combustible renovable de alta calidad.

El biog&aa= cute;s puede ser utilizado en numerosas aplicaciones finales: cocción, calentamiento, secado, iluminación y otros.

Su inflama= bilidad es muy baja.  El metano impuro= , tal y como se produce en el digestor, únicamente arde cuando se mezcla c= on la cantidad de aire debida.  La mezcla óptima es 93% de aire y 7% de metano impuro[84].

El biog&aa= cute;s se puede transportar fácilmente en las mismas condiciones que el agu= a o en tuberías de plástico.

3.6.4 Beneficios ambientales=

El efluente tiene la capacidad de aumentar la fertilidad de los suelos y los rendimientos agrícolas. La misma cantidad de nutrientes que ingresa = al sistema (nitrógeno, fósforo y potasio) es expulsada del biodigestor a través del ducto de salida, pero en una mayor concentración porque el estiércol ha sido digerido dentro del biodigestor y se ha reducido su volumen.[85]

El efluente puede también ser usado como abono orgánico foliar o= en estanques para peces.  Para su descontaminación se pueden utilizar plantas acuáticas que a su vez sirven de alimento para cerdos y otros animales.

El biogás es un sustituto del petróleo y de la leña por lo que evita la deforestación y la contaminación del aire que provoca el uso de hidrocarburos y quemar leña.

Con esta tecnología se eliminan malos olores.

Protecci&o= acute;n del aire y del agua.

3.6.5 Beneficios económicos

Beneficios microeconómicos con la sustitución de energía producida por combustibles provenientes del petróleo, leña, gas licuado= y con la sustitución de  fertilizantes sintéticos.

Aumento en= la producción agrícola y ganadera, así como en los ingres= os.

Es una tecnología de bajo costo comparada con otras (eólica, geotérmica, solar e hidráulica). Específicamente el biodigestor de polietileno es de bajo costo de instalación y mantenimiento. Además, los materiales utilizados se encuentran con facilidad en las áreas rurales y son de poco peso.=

Ahorro de = divisas al país.


CAPÍTULO IV.  ANÁLISIS DE LA ENCUESTA APLICADA A EXPERIENCIAS CON BIODIGESTORES INSTALADOS EN FINCAS UBICADAS EN LA CUENCA D= EL RÍO SARAPIQUI

 <= /o:p>

4.1 Definición de cuenca hidrográfica

 

La utilización del agua como recurso energético enmarca la actividad del ICE en el sector hídrico.=   Por mandato legal, una de las func= iones del ICE es:

 

 “Conservar y defender los rec= ursos hidráulicos del país, mediante la protección de las cuencas, las fuentes, los cauces de los ríos y corrientes de agua= 221;[86].  

 

Para administrar los recur= sos hídricos se emplea el concepto de cuenca hidrográfica, entend= ida como el espacio geográfico donde se ordena el uso de estos recursos = en función de su interacción con los otros recursos de la zona (naturales, sociales y económicos), medi= ante un proceso de planificación que integra a los diferentes actores y l= os variados usos que se dan en ella. Esto implica un trabajo conjunto con instituciones y la sociedad civil.  Con esta visión funciona la Unidad de Manejo de Cuencas, “cuyo objetivo es mantener la cantidad, calidad y continuidad del rec= urso hídrico, mejorar la situación económica y social de la población residente y apoyar la elaboración de planes de mane= jo de cuencas”.[87]

Las actividades de esta un= idad contemplan un programa agropecuario que incluye la instalación de biodigestores en las 4 cuencas donde el ICE desarrolla proyectos hidroeléctricos.

4.2 Unidad de la Cuenca del Río Sarapiquí

En la cuenca del río Sarapiquí existen varias plantas hidroeléctricas, tanto del I= CE como privadas, además de actividad turística, producció= ;n agropecuaria, manejo de bosques y plantaciones forestales, y tránsito fluvial (hay 4 ríos: Toro, Sardinal, Puerto Viejo y Sarapiquí= ), lo que significa la intervención de diferentes grupos de actores en = el uso del agua, por lo que también se generan conflictos. Uno de los reclamos apuntaba a la operación de plantas hidroeléctricas c= omo causantes de impactos negativos en la zona[88]. 

De la actividades en la cu= enca viven 55.382 personas, según el Censo de Población 2000), distribuidas principalmente en Horquetas (36,3%) y Puerto Viejo (23,8%). Los otros pobladores se distribuyen entre Toro Amarillo, Vara Blanca, San Migue= l, San Martín, Río Cuarto y La Virgen. Las poblaciones se repart= en en 9 cantones y dos provincias.

El ICE está desarro= llando el proyecto hidroeléctrico Cariblanco en la parte alta de la cuenca (etapa de ejecución) y como parte de su interés en fomentar un desarrollo integral, aunado a las exigencias de sectores integrados por gru= pos ambientalistas, organizaciones locales y municipalidades, conformó un grupo para apoyar la formulación de un plan de manejo de cuenca, el = que fue luego aprobado por la Secretaría Técnica Nacional del Ambiente[8= 9].

La Unidad de la Cuenca del Río Sarapiquí (UCSARA) pertenece a la Unidad de Manejo de Cue= ncas del ICE, que a su vez depende de Proyectos y Servicios Asociados, sujetos a= la Subgerencia de Energía.

UCSARA definió 4 objetivos dentro de los cuales enmarca su trabajo:

  • “Elaborar un pl= an de manejo para la Cuenca del Río Sarapiquí, que sea integra= l y participativo.
  • Iniciar un plan de ac= ciones concretas para que la ciudadanía se sensibilice hacia el manejo= de cuencas.
  • Servir como facilitad= or para el trabajo en conjunto de todos los actores de la cuenca.
  • Consolidar las Unidad= es de Cuenca dentro de la institución.”[90]      =

La cuenca está divi= dida en cinco áreas de acción: Social, Forestal, Agropecuaria, Biológica y Sistema de Información Geográfica, y la Coordinación[91]. 

El objetivo principal del área agropecuaria es:  =

“caracte= rizar y diagnosticar la situación agropecuaria prevaleciente en la Cuenca = del río Sarapiquí (SAS), por medio de un inventario, diagnóstico y definición de las condiciones de la actividad desarrollada por el hombre y su afectación al sistema hídrico (cuenca)”.[9= 2]

Los objetivos especí= ;ficos del área agropecuaria son:

  • “Elaborar los análisis del estado d= e la situación agropecuaria donde se tracen los lineamientos para lo= grar el desarrollo y mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes d= e la cuenca.
  • Aprovechar el potencial de desarrollo de la actividad agropecuaria bajo el amparo de un plan de manejo integral en= la cuenca del río Sarapiquí (PMCRS).
  • Determinar las tendencias y ejes de desarrollo q= ue lleva la actividad agropecuaria en la cuenca del río Sarapiquí.
  • Definir y delimitar las áreas crít= icas o limitantes según el balance ambiental del ámbito agropecuario dentro de la cuenca.
  • Generar un listado de la problemática agropecuaria y las limitantes identificadas en la cuenca que afectan el recurso hídrico en cantidad, continuidad y calidad.<= /span>
  • Vincular a UCSARA en la participación y funcionamiento de los esquemas de extensión y asistencia agropecuaria que las instituciones y organizaciones del SAS promueven.=
  • Propiciar e incentivar la elaboración y ejecución de propuestas agroforestales, manejo y conservación de suelos y además la disposición de= los efluentes contaminantes de la actividad agropecuaria en conjunto con l= as instituciones y organizaciones del SAS.”[93]

 

Una de las actividades en = ejecución para alcanzar los objetivos en el área agropecuaria corresponde a Biodigestores.  Para el ICE el biodigestor es una herramienta de gran utilidad, aunque no soluciona todos = los problemas de la cuenca. Los objetivos de los biodigestores son: reducir  la carga contaminante del efluente= de la actividad pecuaria y mejorar la condición de los productores.[94]

En la zona alta de la cuen= ca hay varias plantas hidroeléctricas del ICE: Toro 1, Toro 2, Cariblanco c= omo proyecto en ejecución, y ya fue presentado el estudio de impacto ambiental para la planta Toro 3. También están las empresas privadas de cogeneración: Don Pedro, Volcán, El Ángel y Suérkata.  En la zona b= aja se localiza únicamente Doña Julia. Las actividades agropecuarias= que se realizan en la cuenca están relacionadas con la producción= de banano, palmito, piña, plantas ornamentales, ganado de engorde, lech= ero y de doble propósito.

4.3 Diagnóstico

4.3.1= Antecedentes

Cuando el ICE inició= ; su trabajo en la cuenca, en el 2002, sólo se identificaron 2 experienci= as con biodigestores, ambas ubicadas en la parte baja, una a nivel doméstico, en la finca de Dennis Guerrero, que la EARTH ayudó= a instalar, y la otra hacia la zona de La Virgen, en la finca Pozo Azul, que = contó con la cooperación de una agencia holandesa para el diseño y = la construcción de un biodigestor.&nbs= p; No se tenía conocimiento de proyectos de esta naturaleza en la parte alta. Se sabía de experiencias pasadas en Guatuso y Los Chiles (zona baja).

4.3.2 Ambiente

Al observar la ruralidad costarricense se aprecia que las lecherías están usualmente c= erca de las quebradas, porque el agua ha sido históricamente el elemento utilizado para barrer los desechos. La condición generalizada de que= los ríos y quebradas fueran el depositario final persiste todavía porque estas fuentes de agua conservan su curso y las lecherías no se han desplazado.  La fuerza de = la costumbre ha sido el factor determinante de la situación.

Los ríos son de primordial importancia para el ICE porque sus caudales se emplean para gene= rar electricidad y las aguas contaminadas tiene un efecto abrasivo sobre los equipos electromecánicos, específicamente sobre los ál= abes[95], y eso produce cavitación[96].  Este desgaste es similar al que ocasionarían miles de pliegos de lija girando alrededor de los álabes, y genera un costo adicional al acortar la vida útil de los equipos.

Otro elemento importante p= ara la institución está relacionado con las condiciones biológicas o agroecológicas que tiene la cuenca. Debido a las variaciones altitudinales se encuentran climas y  condiciones biológicas, con= ocidas también como zonas de vida, muy particulares, desde bosques húmedos premontanos o montanos hasta el bosque húmedo tropical lluvioso propio de la zona baja. En esta variedad se aprecian características casi únicas. Hay reservas biológicas de alto nivel. La Organización de Estudios Tropicales cubre grandes cantidades de terreno que le permiten hacer investigaciones y aprovechar el recurso agroecológico. A modo de ejemplo se mencionan la Reserva La Tirimbina, el Parque Nacional  del Volcán Poás, el Parque Nacional del Agua, cuya reserva de agu= a es impresionante.

4.3.3 Economía

Los productores, dedicados básicamente a la actividad agropecuaria, realizaban una actividad po= co comercial, del día a día, de subsistencia. Unos pocos de la zona alta tenían una especie de contrato o acuerdo para la entrega de queso y leche a la Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos.  En la zona baja los productores er= an más débiles económicamente, propietarios de un cerdo, = una vaca, un poco de palmito y realizaban sus ventas al comerciante que llegaba= a la zona.

El recurso hídrico está sustentado en la armonía de los diferentes recursos. Con base en esto se inició un proceso para establecer una alianza institucional con el MAG y el IDA, entes agropecuarios más important= es del país y rectores en materia agropecuaria. El ICE los contact&oacu= te; para presentarles estas consideraciones y manifestar su interés en trabajar en forma conjunta para el mejoramiento de la calidad de vida de los pobladores de la cuenca, mediante prácticas que puedan hacer m&aacut= e;s sostenible la actividad pecuaria (ganadería, lecherías y porquerizas), pero que generen beneficio ambiental a los recursos naturales= y que al productor le retribuyan un ahorro o alguna actividad extra.  De ahí surge la idea de emp= ezar a promover los biodigestores, como una alternativa para la sustitución= de energías: leña, electricidad, gas licuado, y para reducir la contaminación de los ríos, quebradas, cuerpos de agua en gene= ral, causada por la actividad porcina y lechera, que son las que se encuentran c= on mayor frecuencia en la zona.

A nivel agrícola en= la cuenca hay cultivos de piña, con más de 15.000 has. sembradas, además de yuca y tubérculos en general.  El cultivo de la piña est&a= acute; creciendo y puede generar un desplazamiento de las lecherías. En ese caso los problemas no van a ser de contaminación por sólidos = de las lecherías sino por erosión o escorrentías muy alta= s. Se prevé que en las zonas altas la actividades lecheras y porcinas v= an a seguir vigentes por largo tiempo siempre que las condiciones del mercado no cambien drásticamente.  En las partes media y baja es posible que se produzcan cambios en los próximos 5 años.

4.3.4 Salud

En el área de la sa= lud se debe señalar que afortunadamente hasta ahora es difícil asoci= ar casos de diarrea o enfermedades gastrointestinales con aguas contaminadas. = Los caudales del río son tan altos que hay un amplio efecto de difusión y los tiempos de permanencia de los contaminantes en el torrente son reducidos porque las porquerizas y lecherías se lavan sólo una o dos veces al día.=   Si bien esos remanentes caen al río como una marejada u onda,= el río tiene la capacidad de retornar a grados de contaminación aceptables.

El nivel de precipitaci&oa= cute;n muy alto de la cuenca también contribuye a diluir los efectos contaminantes; sin embargo, debido a los cambios climáticos que afec= tan el planeta el agua no será tan abundante, habrá menos lluvia y más lecherías y porquerizas, de ahí la imperiosa neces= idad de tomar medidas para preservar el ambiente y prevenir daños a la sa= lud de los seres humanos, a la vida acuática, y otros (la navegaci&oacut= e;n, por ejemplo).

4.3.5 Tenencia de la tierra

Conforme se baja en la cue= nca las condiciones sociales, económicas, de comercialización, et= c. varían significativamente. También se pueden señalar características diferentes de relación con la tierra, según zona alta y baja. Los propietarios de la parte alta son person= as arraigadas a la tierra.  Sus a= buelos, bisabuelos o antepasados dieron forma a las fincas y los descendientes que = las heredaron las continúan explotando hoy en día, en segmentos más pequeños  ta= l vez, pero siguen vinculados a la tierra que sus antepasados empezaron a explotar hace 50 ó 60 años. Al bajar por el curso del río la situación de la tenencia de tierra es variable: aparece la usurpación, el precarismo, el abandono de tierras, el desarraigo, condiciones que no coinciden con las observadas en la zona alta.  Esto es de importante consideraci&= oacute;n para el ICE porque la actitud de los productores es diferente.

Hay dos elementos colonizadores que afectaron la zona baja y la diferencian de la alta. Primero, la explosión de tierras en los 70 cuando de manera aventurera los individuos buscaron nuevos horizontes. Baja= ron pobladores de Heredia, de Poás, de Grecia y encontraron una frontera virgen por explorar. Otra forma de colonización se dio posteriormente con el abandono de las plantaciones bananeras (Standard Fruit Co.). Se pres= entaron problemas de usurpación por la existencia de terrenos de buenas características desde el punto de vista agronómico.

Grandes empresarios agrícolas llegaron a la zona baja con el afán de experimentar, pero al no lograr los resultados esperados fueron abandonando las tierras y= al observar los moradores que aquéllos no regresaban, se corrió = el rumor y la gente usurpó las tierras. En La Virgen hay varias fincas = con historias similares y actualmente hay litigios entablados por los propietar= ios, pendientes de resolver. La Universidad de Costa Rica perdió fincas de experimentación y bancos de semillas y especies importantes. El precarismo hizo suyas muchas tierras. Después del fenómeno de= la usurpación entró el IDA y empezó con el proceso de titulación y repartición de tierras.

La suma de todas estas condiciones: origen de la actividad, tenencia de la tierra, cambio cultural= , de materia legal y conciencia ambiental, y las zonas de vida hacen de la cuenc= a un espacio territorial con características muy interesantes, que le per= miten al hombre explotar diferentes actividades: agrícolas, ecoturísticas, pecuarias, de navegación, de reforestaci&oacut= e;n o aprovechamiento de bosques, hidroeléctricas (lo más importa= nte para el ICE).

4.4 Inicio de actividades

El ICE empezó con 10 proyectos pequeños en el 2002, estratégicamente establecidos, distantes unos de otros para despertar la curiosidad de los vecinos. Con ese afán se distribuyeron a lo largo y ancho de la cuenca. Con el aporte= de asesoría, materiales y mano de obra, se echaron a andar. Una vez en operación se programaron y realizaron días de campo para darle difusión a la tecnología.&nb= sp; El biodigestor fue alcanzando popularidad y hubo momentos en que se instalaban 4 o 5 por semana.  = La demanda era tan alta que en ocasiones no daban abasto.

En los picos más al= tos del proceso de instalación entró el INA a impartir cursos y el instructor se identificó plenamente con el proyecto, contribuyendo al efecto multiplicador de difusión; estudiantes de colegio ayudaron en= la instalación; la Cooperativa de Productores de Leche Dos Pinos se incorporó recientemente. Han brindado apoyo también asociacio= nes de desarrollo y juntas administradoras de agua que si bien no tienen activi= dad agropecuaria reúnen a productores que están cerca de acueduct= os para darles capacitación. Se han realizado ferias científicas= en escuelas donde los niños presentan el biodigestor como proyecto. Los hijos invitan a los padres a la feria y así también se enteran los progenitores y se interesan. Se han utilizado los diferentes programas = de las cuencas para divulgación, tal es el caso del forestal, y la tare= a de divulgación es recíproca. Las personas del programa de educación ambiental en sus charlas a escolares o a grupos organizados hablan del biogás. En resumen, ha habido múltiples mecanismos= de difusión.  <= /span>

4.5 Análisis de la encuesta

La encuesta diseñad= a para el trabajo de investigación incluye datos generales relacionados con= las variables sexo, ubicación y tamaño de la parcela, núme= ro de habitantes en la propiedad, actividad principal, y contiene 32 preguntas (Ver anexo No. 2).

La encuesta se aplicó al 25% de los 127 proyectos de biodigestión reportados= por el ICE en la cuenca del Río Sarapiquí.[97]  El trabajó abarcó ta= nto la zona alta de la cuenca (Distritos Sarapiquí y Río Cuarto), do= nde se realizaron 13 encuestas, como la baja (Distrito Horquetas), donde se entrevistaron 19 personas (ver anexo No. 5).  La parte alta corresponde a fincas= en Alajuela y la parte baja a Heredia.

Cuadro No. 17

Distribución geográfica de los encuestados en la cuenca d= el Río Sarapiquí

 

Zona alta

Cantidad

 

Zona baja

Cantidad

Alajuela

= Cantón Alajuela

      Sarapiquí

= Cantón Grecia

      Rí= ;o Cuarto

13

7

7

 

6

6

 =

Heredia

= Cantón Sarapiqu&i= acute;

      Horqueta= s

19

19

19

 

La encuesta fue respondida= por 13 mujeres y 19 hombres.

 

No en todos los casos fue posible hablar con el propietario.  Las respuestas fueron dadas según se indica seguidamente:

Jefe de hogar &n= bsp;            = ;            &n= bsp;            = ;            &n= bsp;        16<= /p>

Esposa (una es la esposa del cuidador)        &= nbsp;      11

Hijo   = ;            &n= bsp;            = ;            &n= bsp;            = ;            &n= bsp;             2

Hermano  &n= bsp;            = ;            &n= bsp;            = ;            &n= bsp;            = ;     1

Persona que vive en la propiedad            =             &nb= sp;   1

Empleado de la propiedad            =                  = ;           1

 

El 69% de las propiedades = donde se realizaron las encuestas están habitadas por núcleos de 4,= 5 y 6 personas (Cuadro No. 18). En una de ellas no vive nadie (lechería)= .

En la zona alta 66 persona= s se benefician con la tecnología del biogás en las 13 fincas encuestadas, en tanto que ese número asciende a 92 en la zona baja en las 19 parcelas visitadas, para un total de 158 personas.=

Cuadro No. 1= 8

Cantidad de personas en las propiedades encuestadas

 

Personas

0

2

3

4

5

6

7

8

11

Propiedades

1

3

1

8

8

6

2

2

1

 

En relación con la actividad principal (Cuadro No. 19), el 44% de las propiedades encuestadas = se dedica a la ganadería y otras actividades (cerdos, pollos o agricult= ura) y el 31% sólo a la ganadería. Cerdos fue reportado como princ= ipal actividad en un 15% de las propiedades. Es preciso aclarar que las personas= que indicaron la agricultura como actividad principal (10%) tienen algunas vaca= s, aunque no las mencionan, pues afirmaron que usan boñiga para aliment= ar el biodigestor y que la materia prima es propia.

Cuadro No. 1= 9

Actividad principal de las propiedades encuestadas

Actividad principal

Número de propiedades=

%

Ganado vacuno

10

31

Ganado vacuno y cerdos

6

19

Ganado y pollos

3

10

Ganado, pollos y cerdos

1

3

Ganado y actividades agrícolas

1

3

Ganado, agricultura y cerdos

1

3

Ganado y lombricultura

2

6

Cerdos

2

6

Cerdos y pollos

1

3

Cerdos y actividades agrícolas

2

6

Agricultura

3

10

Total

32

100

 <= /span>

Respecto al tamaño = de la propiedad (Cuadro No. 20) el 25% de las fincas encuestadas tiene 4 hect&aac= ute;reas de terreno, el 12.5% tiene 2 has. y otro 12.5% posee 10 has.  El 50% restante son menores de 2 o mayores de 10 has.

Cuadro No. 2= 0

Tamaño de la propiedad

Tamaño

en hectáreas

<1

1.5

2

3

4

5

8

9

10

11

14

18

34

62

No sabe

Cantidad de fincas

1

3

4

1

8

1

2

1

4

2

1

1

1

1

1

 

4.5.1 Resultados de la implementación de la tecnología del biogás

El proyecto del ICE ha significado capacitación en una tecnología que ofrece una ser= ie de ventajas a los productores de la cuenca. Ha propiciado relaciones entre los usuarios que comparten una nueva experiencia y entre éstos y las instituciones que trabajan en la comunidad. Ha generado la puesta en marcha= de un proceso (para producción de biogás) y despertado un interés por nuevas expectativas relacionadas con la condición= de vida.

Los encuestados se enterar= on del biogás por diferentes medios, según se aprecia en el siguiente cuadro:

Cuadro No. 2= 1

¿Cómo se enteró del biogás?

 

Fuente de conocimiento

Encuestados

%

Por medio del ICE

9

28

Por medio del MAG (en un caso el ICE brindó asesoría)

5

16

Por una persona de la comunidad

2

6

Por charla del MAG, curso de porcicultura del INA y= por el ICE

1

3

Por medio del INA (curso de porcicultura). En un ca= so intervino el ICE

4

13

Cuando llegó a vivir a la propiedad que cuid= an y vio el biodigestor

1

3

Un amigo del papá le contó=

1

3

Por medio de un amigo que estaba instalando uno

1

3

Por un reportaje de televisión y por un amigo que instaló uno

1

3

Charla ICE-INA

1

3

Charla ICE-MAG

4

13

En la EARTH

1

3

Por la Cooperativa Dos Pinos y el ICE

1

3

Total

32

100

 

En el 56% de los casos, las personas se enteraron del biogás por medio de los esfuerzos del ICE, individualmente y en asocio con otras entidades, lo cual pone de manifiesto= la significativa participación del ICE.

<= span style=3D'font-family:Arial;mso-ansi-language:ES'>

En cuanto a los fines con = que se instaló el biodigestor, se ofrecieron diferentes alternativas a los = encuestados, que fueron invitados a señalar las que mejor reflejaran sus propósitos (Cuadro No. 22). &n= bsp; El 84% de las personas encuestadas indicaron como finalidad principal reducir costos por consumo de energía (electricidad y gas).

La posibilidad de contar c= on abono orgánico es el segundo propósito importante, pero a juz= gar por el énfasis en la reducción de costos, más que una disposición a producir alimentos libres de productos químicos, resalta la idea de ahorrar en el gasto de agroquímicos para las acti= vidades agrícolas (los productores reconocen la calidad del abono, que han podido apreciar en los campos de cultivo y pastizales). <= /p>

El tratamiento de excretas está muy ligado a la contaminación de las aguas de quebradas y ríos, y sobre este particular se pone de manifiesto que la supervisión  del Minist= erio de Salud asociada al riesgo de verse obligados a eliminar principalmente las porquerizas por la contaminación que producen las aguas residuales, = es un elemento que pesa fuertemente sobre los porcicultores. La eliminaci&oacu= te;n de porquerizas tendría un impacto negativo en sus ingresos, en una época de evidentes dificultades económicas y un futuro que promete ser cada día más competitivo y globalizado.  Sin em= bargo, sólo el  37% de los encuestados (38% del total en l= a zona alta y 37% del total en la baja)  consideraron el problema de la contaminación de las aguas al señalar la finalidad con que se instaló el biodigestor.  Esto llama la atención porque se podían escoger varias opciones pa= ra responder y el ICE tiene un fuerte interés en preservar la calidad d= el agua. 

Dado que el consumo de leña es bajo en las fincas encuestadas, la deforestación no aparece como una preocupación.


Cuadro No. 22

Finalidad co= n que se instaló el biodigestor

 

 =

Finalidad

Respuestas

A

Para reducir costos por consumo de energía

27

B

Para no contaminar las aguas de quebradas y r&iacut= e;os de su localidad

12

C

Para eliminar el consumo de leña<= /span>

5

D

Para producir fertilizante orgánico

19

E

Para no contaminar el aire

5

F

Para evitar la deforestación

3

G

Tratamiento de excretas animales (ej. Evitar contaminación, malos olores, moscas)

14

H

Otra

0

  <= /o:p>

La información sumi= nistrada sobre la forma en que fueron financiados los proyectos (Cuadro No. 23) conf= irma que la tecnología es bastante accesible para diferentes tipos de productores.

Cuadro No. 2= 3

Financiamien= to de la instalación

 <= /o:p>

 

Fuentes

Respuestas

A

Fondos propios

20

B

ONG/Fundación

0

C

Préstamo

0

D

Otro:

Esfuerzo conjunto:  productor-ICE

Esfuerzo conjunto: productor-MAG-ICE

 =

11

1

 

Total

32

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

De acuerdo con la información suministrada por 2 beneficiarios del biogás, en l= os casos de los esfuerzos conjuntos el productor asumió gastos entre 20= .000 y 25.000 colones.

De los 32 biodigestores visitados para las encuestas, 29 están en funcionamiento (91%)[98].  Las razones por las que 3 no están operando actualmente son: se produce condensación de ag= ua en la manguera y se apaga la llama, otro está atascado y el tercero = fue perforado por roedores ocasionándole un escape de gas y aunque se le hizo una reparación simple (parche) no se ha logrado que vuelva a producir biogás. En los 3 casos mencionados los encuestados manifest= aron interés en ponerlos a operar de nuevo.[99]         &= nbsp;                    &= nbsp;   <= span style=3D'font-family:Arial;mso-ansi-language:ES'>           

El uso del biogás p= ara cocción supone un cambio de combustible o fuente energética (Cuadro No.24). El combustible más utilizado para cocinar en las fin= cas encuestadas, antes del biogás, era el gas licuado (sólo o com= binado con otro tipo de combustible) que se expende en cilindros; en 13 propiedade= s se usaba leña combinada con gas o electricidad y en una sola ocasi&oacu= te;n se respondió que leña era el único combustible usado p= ara cocinar antes del biogás. Cinco personas (16%) contestaron que electricidad era el combustible anteriormente utilizado. La mayoría = de quienes utilizaban leña indicaron que la empleaban sólo para preparar ciertas comidas, como sopas y frijoles. De lo anterior se concluye= que aunque el uso de leña se presenta en el 41% de los encuestados, su consumo pudiera no haber sido significativo.

Cuadro No. 2= 4

Combustible utilizado para cocinar antes del biogás

 

Combustible

Respuestas

%

Gas

10

31

Gas y leña

7

22

Leña

1

3

Electricidad

5

16

Electricidad y gas

3

9

Electricidad, gas y leña

3

9

Electricidad y leña

2

6

No aplica

1

3